ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ROBCOLLECTION

Creo que la clave es lo que se indica en el texto y es algo que podríamos pensar aquí hoy: cuál es el concepto de comunidad, en el período de hegemonía de algo que parece liberalismo pero no lo es, y en lo que se presupone que es hacia lo que vamos a ser, algo así como un populismo Bolivariano, pero, tampoco, como sabe hasta gente poco preparada como Novaresio o Doman.

Aquí las comparaciones con Venezuela suenan a risa, pero porque estamos más cerca de Miami, pero con un río contaminado de pesticidas y con una saqueo de espacios públicos, demolición de patrimonio y asifixia de aire que no soñó el peor niño armador de ciudades de rasti.

Plager en intratables exigiendo que el gobierno de la ciudad no efectúe controles vehiculares porque ella debe esperar en su auto, cierta clase porteña que cree que es liberal por tomar cerveza o trotar, sin condiciones para entender que donde toman cerveza y trotan es en espacios gentrificados, loteados, vulgares, insípididos, carentes de personalidad e historia: esto es, un reflejo de sus propios consumidores.

La confusión en las normas, denunciadas por los mismos que provocan una histeria del abrir y cerrar, es rayana en gente falta de sexo placentero hace tiempo. En esta ciudad puede continuar el sexo, pero al placer lo vendió el PRO, con forma de bolardo y autopista del bajo: el de CABA es un gobierno deserotizante.

Lo de Larreta no es de extrañar, porque vive de la foto y lo demás no importa mucho si su target, ancianos, mal informados o gente de baja educación, jóvenes informados pot tik tok, resentidos, gente de clase media que se cree alta, desclasados anti política y acomodados, imponen la agenda, más que los comerciantes que van a la quiebra. De hecho, lo único que importa en CABA son las constructoras, y de paso la hotelería y otros negocios que tienen que ver, a escala global, con el lavado.

Pero esta falta de pulso se replica en la secesionista provincia de Mendoza, o en Bahía Blanca o en la Córdoba de derecha de muertos de hambre que se creen dueños del pool sojero. Y se replica, tal vez, en la falta de peronismo: es como si la pandemia hubiera guardado a todos los peronchos en sus casas. Hasta Canosa lleva a Moreno o Mariotto, pero más como ejemplares de museo que como activos. Hay como cierta nostalgia a lo que no es o pudo ser, y por eso los que atacan son tan desaforados: por falta de preparación intelectual, pero también porque no saben qué decir ni con qué luchar. O piden que hagan todo más rápido o más lento, que abran el corralito pero no, que se vayan todos pero que se queden Globo, que le den aumento a la bonaerense, pero qué mano dura es esa, que demasiados testeos o demasiado pocos.

Lo graficaron muy bien en una conferencia de prensa: tal vez si hubiese más muertos todos estarían más tranquilos, porque se sentirían héroes de no ir en rollers por dos semanas.

En todo caso, aquí, los acuerdos no parecen llegar a mucho, porque es patética la pelea por unos puntos que se choreó Macri con la transferencia de la policía, porque todo indica que lo demás: políticas reales, están en stand by, o no son claras, o están húerfanas de peronismo o de política, que es lo mismo, en todos los feudos del Gildo, el Coqui, el tucumán, San Juan y el Sur.

Así estamos: pero todos hablan de Europa o de Estados Unidos como un modelo, cuando pueden ser lo que sean, pero lo que falta es comunidad, solidaridad, respeto por el prójimo, un poco de amor por la tierra, y las cosas y los más débiles, y renunciar a algo por el bien común.

https://www.lapoliticaonline.com/nota/129366-madrid-impone-un-cerco-sanitario-en-37-barrios-y-sanchez-ofrece-mandar-al-ejercito/