ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE TITO

En la vida se me han acercado algunas mujeres que querían tener su “amigo gay”. Siempre valoraron mi seriedad, discreción y mis opiniones; les gustaba poder descargarse y contar incluso cosas que no les comentaban ni a sus analistas. Pero la relación nunca terminaba de cuajar porque esa característica mía de escucha y consejero no era suficiente. Además tenía que ser una especie de animador de fiestas, tener un costado “pum para arriba”, estar dispuesto a reirme a lo Marley aún cuando no tuviera ganas. Soy un puto melancólico, medio tanguero; me divierto y la paso bien con amigos y amigas pero la “joda” no es lo mío. Si quieren colmarse de manera instantánea de risa y felicidad, nada mejor que un Caniche Toy.