ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE CACHO T

Estamos viviendo un período muy inclusivo en nuestro bendito país. No sólo en el lenguaje sino también en la cuestión que podremos llamar “gordito en chupín”, no sólo en el caso aquí presente de Fantina, sino que el otro día, de cuete, vi en la tele a un periodista de gorrita que tiene un canal en youtube, y que es oportunamente peronista, y que lo garcaron a patadas en el culo en el Obelisco. El tipo, aparte de hacerse el piola, porta un chupín 35 números menos, y con el sobrepeso, es algo digno de no verse.

Párrafo aparte para el tema cuellos escondidos, una moda que está en la cima de toda la onda porteña, personalidades que esconden sus cuellitos para no desentonar con la baja estatura (Doman, Baby, Fede Bal, y un largo etc.).