ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE JUAN

No se. Sera de pelotudo, pero las “aristócratas argentinas” generalmente parecen las mucamas de sus contrapartes europeas.

La Borremeo tiene todo el dinero liquido del mundo y además es heredera de bienes invaluables (islas en el mediterráneo, castillos por toda Europa, obras de arte maestras) y sin embargo, aunque no la conozcas, aunque no sepas quien o que tan rica es, al verla deslumbras aristocracia, clase, charme: https://i.imgur.com/K6En4Tk.jpg

Por ejemplo, en esa foto esta con un turbante y una solerita estampada. Yo no se que tan caras o exclusivas serán esas prendas, podrían ser hechas a medida por Dior o bien podrían haber sido compradas en una feria vintage y costado 20 dólares. Pero parecen costar un trillon de dólares por el simple hecho de que ella se las puso. Eso es la clase.

Y acá la tenes a Amalia Amoedo: También posee una fortuna liquida inmensa y es heredera de una de las mayores colecciones de arte del mundo. En ella se compagina todo el dinero de un industrial y todo el abolengo de la aristocracia rioplatense (Lacroze, Saenz Valiente, LaFuente, Gowland) y sin embargo, mírala: https://i.imgur.com/JV60BfR.jpg

Entre carteras de 20 o 30 mil dólares, ese juego de maletas LV que costaran otros 100 mil dólares y atrás tenes un Andy Warhol ¿original? que fácilmente podría costar 10 o 20 millones de dólares. Con todo ese despliegue de riqueza, yo no veo clase, no veo aristocracia. Todo lo que vemos en la foto es original y sabemos que es original porque conocemos quien es y que tiene Amalia Amoedo. Pero si no la conociera y viera esa foto, yo diría que se trata de una profesora de yoga aficionada por las replicas. En ese foto se expone oro y sin embargo, todo parece enchapado. He ahí entre una Borromeo (que hace parecer costoso e inalcanzable a un trapo) y una Amoedo (que se posa sobre varios millones y los hace parecer baratos)

Bien podrías acusarme de resentido por exponer este punto de vista, pero te aseguro que no lo soy. Por el contrario, admiro el sentido de la continuidad que poseen las familias como Borromeo, su relación intima con los objetos. Ellos viven en un mundo donde las cosas han sido preservadas por siglos y donde se valora la durabilidad tanto como a la belleza. Pero acá, en Argentina, no tenemos este tipo de referentes. Acá solo hay gente muy rica que ha imitado a los aristócratas, pero ellos no tienen la verdadera libertad, la mente espaciosa, el profundo sentido estético del aristócrata. Son imitadores.