ESTO NO ES MIO SINO DE ELVIS MUERTO

Todos, al cabo, somos para siempre la puta de alguien.
Entonces, al rabo, cada uno de los ismos no es otra cosa que un in-between, una especie “decime como si”.
La prostitución es meramente un “decime/haceme como si”.
La vida es una verdadera prostitución.
Uno sin embargo sigue lloriqueando en el desenlace de alguna película o texto.
Cuando era adolescente pretendia parar al mundo, porque entendía que era un prostitución.
Ahora el mundo me paró, y soy puta, una puta más, y con mucho orgullo cuando estoy feliz.
La melancolía esta detrás de todo esto.
La vida es una verdadera prostitución hasta para el Buddha.
Lo interesante de todo esta rueda es la muerte.
Uno puede ser una puta ahogada en la dicha o una puta ahogada en la melancolía;
de ambos modos la muerte es bienvenida.
El problema es la depresión,
no poder entender el ser puta,
no aceptar por tanto la prostitución,
ni viceversa.
Entonces no es vida.
Y morir siendo muerte no tiene sentido alguno.

Therefore, el que no es puta está muerto y mal muerto.