ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE JUAN

La prostitución consentida, al igual que la trata de mujeres, los clientes violentos y las mujeres forzadas que la pasan horrible surgen de una matriz cultural que transforma los genitales femeninos en una moneda de cambio.

Acá no estamos hablando sobre como vivir la sexualidad ni mucho menos estamos entregando un código de conducta moral. Simplemente estamos haciendo hincapié en un hecho: Recibir dinero a cambio de nuestros órganos, nuestros óvulos, nuestra sangre, nuestro semen, nuestro vientre, o nuestra medula ósea es ilegal y esta penado por la ley. Se condena con años de prisión a aquel que comprase fluidos u órganos humanos. Entonces: ¿Hasta que punto la mujer es libre de lucrar con su cuerpo, siendo que es ilegal que subrogue su vientre a cambio de una suma de dinero? Es decir: ¿Es legal que una mujer reciba dinero a cambio de rentarle su vagina a un hombre, pero es ilegal que reciba dinero a cambio de subrogarle el vientre a una pareja infértil? Perdón, pero esto conlleva demasiadas limitaciones como para ser considerada “libertad”.

Por eso, partamos de la siguiente premisa: Es “legal” que una mujer lucre con su cuerpo, siempre y cuando dicho lucro sea en virtud del placer masculino. Y siendo así, no podemos hablar de empoderamiento cuando hablamos de prostitución.

Por otro lado: En otro comentario te explique el interlineado que existe entre las condiciones laborales que rigen cualquier empleo: El Estado regula las relaciones laborales en su generalidad, pero nunca en su totalidad. La diferencia entre una sirvienta y una prostituta, es que la prostituta arriesga su vida en esa generalidad al que las leyes son incapaces de acceder.