ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE MORENO

Pergolini es un repulsivo pero hay que reconocer que hizo un par de formatos creativos hace años.

Siempre fue un Salieri de Tinelli, quiso superarlo y como no pudo igualar el éxito de su oponente intentó destacarse generando contenido de mayor calidad y ese fue siempre su baluarte.

Hoy, al ver el presente de uno y al otro no se halla gran diferencia.
Los dos concentrando poder gracias al futbol, un gran escalón para llegar a la política.
No sería descabellado pensar que Pergolini vaya hacía ahí, hace un par de meses intentó instalar el tema la reforma laboral y sus beneficios. A los dos los mueve en forma desmedida su voracidad por la guita.

Y en cuanto a calidad de productos están maso, maso. Cinco minutos del programa del hijo alcanzan para calificarlo de malo. Como dice Rodrigo “ura linealidad patriarcal degenerativa.”

Pergolini hijo en vez de pedir disculpas sinceras por su desubique nos culpa a nosotros por no poder captar su vuelo.

Y paradójicamente los dos conductores utilizan el lenguaje inclusivo para mostrase sensibles a la diversidad mientras se burlan de la muerte por cáncer de una persona de 65 años, un hecho que aunque se sea admirador o no del guitarrista, no causa ninguna gracia.

Por lo tanto parecería además que los hijos de los dos capos mediáticos no son tan distintos. Poco talento, acomodo, gusto por la copia y al borde de la inmoralidad.