ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE JOSÉ DE ALZAGA

Estimado Lector: La hora convoca mi pluma como el Introitus del Mozart en su misa de Requiem por un difunto ilustre, que en el caso es quien en vida fuera el noble amigo, Jorge Neuss, cuyo recuerdo se mezcla hoy en el morboso negocio de lo publicado a desprecio del ánimo de quienes le fueron cercanos.

En tiempos donde la gratuidad de vivir es una moneda estatal, el amigo Jorge formó en la pequeña compañía de los que avanzaron abriendo la picada del progreso del Estado y dieron oportunidad a miles que supieron de una vida digna a través del oficio y el trabajo de sus empresas que oficiaron de verdaderas factorías de argentinos con mentalidad de progreso.

Porque –justamente- si una palabra define a esta ilustre vida que se extingue, es aquella del progreso traccionado por el trabajo diario que vitalizaba su existencia desde la sangre heredada por sus ancestros que llegaran a estas Pampas para “Hacer la América”; pero no para hacérsela, sino para construirla en tiempos del gran Carlos Pellegrini, precisamente, otro símbolo de adelanto argentino.

En esos años llegó Hermann Neuss para fundar su sodería que su temple germánico hizo que se convirtiera en las primeras empresas de aquel tiempo cuando los italianos fundaban el primer Banco y la Bolsa de Valores. ¿Es necesario decir más de este hombre que hoy entregamos a la tierra a cumplir el sino evangélico de que “…al polvo volverás”?

El hecho periodístico es carne para la plebe que nada conoce de los linajes que fortalecieron a este país. Nos queda a los que conocimos a este matrimonio la amargura y dolor del impacto emocional, pero decimos con el rabino aquello de que “Nadie puede juzgar lo que ocurre en cabeza ajena». Si, que exaltamos las obras que hoy constituyen el pedestal más acabado sobre el que reposará el augusto busto que consolide su memoria como hombre de bien, sembrador de oportunidades y maestro de cualidades humanas que lo hicieran grato y afable a quienes tuvieron la dicha de cruzarse con Jorge en lo que duró su tránsito por esta vía dolorosa.

Decimos, como hombres de tributo republicano que encomendamos la solución de este penoso incidente a la justicia en la que todavía depositamos fe, pero en el rescate del honor del amigo caído realizamos el panegírico más encumbrado de su persona y su familia.

En el nombre del honor y el profesionalismo, es que exhorto al periodismo principalmente a los hermanos Saguier y al Dr Haddad y a los canales de televisión a dejar el temerario rótulo de femicida para quien en vida honró con su intachable comportamiento a su consorte y en respeto a situaciones muy privadas y particulares –reitero- sea la Justicia la que dicte el fallo que conjure las murmuraciones. Esos medios que hoy venden su sangre y que otrora departían en la mesa de las tertulias del entrañable amigo no conocen el significado de la palabra “ respeto y silencio”.

En el acápite del In Memoriam por el distinguido amigo, decimos con Plinio el Joven, aquella sentencia que otorga la pincelada final al cuadro de la excelencia personal, familiar y empresaria que el apellido Neuss inmortalizó ya para los argentinos: “Acerba semper et immatura mors eorum qui inmortale aliquid parant”: “Siempre resulta dura y prematura la muerte de aquellos que preparan algo inmortal”.-

Hasta la próxima.-

MI COMENTARIO: Plinio el Joven? QUEDAMOASI!