ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ASTON MARTIN

Casi que sentiría miedo si fuese la esposa de uno de los hijos de ese matrimonio, priva el mandato de clase antes que la empatía con la mamá asesinada.

En otro contexto social, que cosas no se dirían si en el entierro se pone una foto de los difuntos juntos en un momento de felicidad adornando la entrada a la bóveda. Todo muy enfermo tal cual comenta Kika.