ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ROJO

En relación a este tema, me parece que hay que mencionar q hay una tendencia cada vez mayor de chicas menores (las hay también mayores pero eso es otro tema) que encontraron en Internet un lugar en donde pueden utilizar su cuerpo como moneda de cambio para obtener aquello que sus padres no quieren o no pueden pagar. Hace poco un youtuber español denunciaba que un juego de estrategias que se juega online estaba lleno de jóvenes menores que intercambian fotos o vídeos desnudas a cambio de “skins” ( una especie de outfit para el personaje del juego en cuestión que se puede obtener pagando o ganando puntos en torneos). Contaba que se han hecho denuncias pero la empresa no hace nada al respecto. Este comportamiento se extiende a redes sociales también. Hace poco , circuló un tweet muy polémico con una captura de ig en donde se publicitaba una “promoción” para chicas de todas las edades para obtener asesoramiento sobre cómo sacarse fotos “artísticas” (en bolas) para obtener $$. La cuenta en cuestión se ofrecía a dar asesoramiento gratuito si mandaban fotos desnudas. El paso siguiente era pagar para que se las incluya en un book de esa cuenta (es decir se ofrecía como proxeneta).

Más allá de la clara intención de la “promoción”, me llamó la atención que la cuenta en cuestión estaba como “avalada” por un grupo de minitas autoproclamadas feministas que militan la regulación de la prostitución (tema aparte q se ha discutido en el blog). Ante los cuestionamientos hechos a la propuesta que no distinguía edades, salieron un par de cuentas a avalar lo que yo pensaba que criticaban quienes abogan por regular el trabajo sexual. Lejos de ellos, encontré un mundo de minas dictando cursos de cómo usar ig para que sugar daddies te regalen un iPhone o cursos para sacarte fotos en culo como si fuera arte, todo esto formaba parte como una especie de paquete de servicios La edad de las pibas no parecía preocupar a quienes daban el curso. Me dejó pensando en cómo llegamos a esta situación en la que las pibas, primero, sientan la imperiosa necesidad de obtener ya sea una skin para un avatar o un iPhone; , segundo, que para ello hayan naturalizado que la mejor opción es usar su cuerpo como mercancía (por más que sean fotos o videos); y tercero, que existan no solo enfermos que consumen sino tmb personas que pongan a disposición espacios para que esto pase (ya sean empresas como Montoon , la empresa del juego mencionado o Twitch o individuos a través de sus redes sociales.). El tema es complejo porque la idea no es sacar el foco del que consume, ni culpar a las pibas que son menores y no pueden medir el impacto o alcance de sus acciones. El tema está en ver la relación entre el consumismo y los nuevos discursos que fomentan la idea de que la objetualización del cuerpo es una forma de libertad.