ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

¿Por qué no empezamos con el análisis de la remake argentina de “los Ricos también lloran” protagonizada por los Etchevehere y los Macri? Yo escucho al ex ministro de Agroindustria y a sus vecinos hablar con tanta impunidad y arrogancia sobre cómo ellos creen se manejan las propiedades (por encima de las leyes y tratando a los empleados como cosas) y me dan ganas de unirme al ejercito de Los Sin Tierra de Grabois. No me uno, porque como soy colombiana, saldrán las fake news sobre mi pasado revolucionario en las Faarrrrr, como le dice la derecha de mi país. Y me arde más la sangre cuando el garca hdspm de Etchevehere explica el conflicto sacando el latiguillo de: nos vamos a volver a Venezuela. Dejá de amenazar a tu hermana y sentate a dialogar, que es lo que te dijo el juez. Y luego se hacen los repúblicanos.

Lo que sí me puso saltando de una pata fue el demoledor prólogo del libro sobre Mauri que escribió su hermano. Lo retrata como siempre lo he percibido, desde una vez que me lo crucé en un evento público, mientras ejercía como jefe de gobierno de la ciudad, donde se puso a pelear como gallo de pelea con dos estudiantes de secundario que le gritaron fascista. Podía elegir los dos caminos que toman los políticos inteligentes: Podía elegir irse, porque asumía que un político no le tiene que agradar a todos y siempre habrá quiénes lo critiquen. O podía elegir hablar con ellas y tratar de seducirlas con la palabra, hacer de un crítico un seguidor. Pero no, aspiró aire, infló pecho y se fue a responderles del tú por tú, porque tiene un tremendo ego, modales de matón y no acepta una crítica.

“Sé que mis revelaciones mostrarán a un personaje político, Mauricio, que está en las antípodas del viejo, un gran emprendedor. Destaco su autenticidad versus ese afán de poder de Mauricio, afán de poder que es su costado destructivo”

“Mauricio tuvo la Estrella del Norte, que fue el ejemplo de mi viejo. Un tipo que, por haber tenido que navegar en aguas turbias, debió forzar las reglas y —pongámoslo en términos crudos— pudo haberse corrompido. Pero nunca lo vi flaquear en una miseria humana, en un acto de egoísmo, de omnipotencia o de arrogancia. Mi hermano es todo lo contrario. ¿Qué le dejó al país? Vendió humo sobre lo que debería ser y no actuó en consecuencia. Nunca un acto de altruismo ni de solidaridad”