ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ZARATHUSTRA

Hay un tema que sobrevuela el affaire este de los Etchevehere y que lo ví calcado en prácticamente todas las familias con tierra (incluida la mía en sus distintas ramificaciones), que es el tema de las herencias y las hijas mujeres.

La ecuación es muy simple: los hijos varones se dedican a trabajar el campo y las mujeres se casan y pasan a ser problema de su marido. Siempre fue así. Entonces cuando palma el viejo las tierras pasan a ser de los hijos varones (que, en definitiva, son los que se quedaron trabajando y recogiendo las ganancias que generan) y las hijas mujeres no tienen nada que reclamar (ellas tienen sus propios maridos que las mantienen, ¿no?).

Este mecanismo sistemático de garcar a las hijas mujeres con las herencias de los campos se ve todavía en nuestro país y es, creo, el tema que subyace en este caso. La clásica es también, en este caso se da, la mater familiae que repite el patrón y se pone, como no, del lado de los hijos varones, contra la hija. Es de manual.