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Segunda parte @galerianorafisch @amadeo_azar

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Amadeo Azar es un artista serio y tal vez esa sea su bendición y su condena. Esa seriedad, yo diría que está vinculada a cierta linealidad en la relación que existe en su obra entre imagen y palabra como operación macropolitica decolonial. Su obra hace todas las referencias correctas lo que, en otras palabras, significa que la imagen incluye y construye significado a partir de una serie de textos en un trabajo que en cierta historia del arte es conocido como ‘ekphrasis’.

La elección de Adriana Lauría como curadora es tambien una buena y una mala decisión ya que esta no puedo sino ver el arte en terminos de totalización Gombrichiana. Digo que la decision de sumarla es ‘buena’ ya que Lauría es el tipo de curador/a que reforzará tanto esa linealidad macropolítica como su puesta en cuestión desde una concepción tambien macropolítica como lo es el concepto de decolonización según el teórica de la misma: el argentino en Duke University, Walter Mignolo.

En su texto curatorial, Lauría transforma la obra de Azar en una transcripcion visual de la teoría Mignoliana de la ‘transmodernidad’ en tanto ‘clara conciencia de cómo el proceso de colonización europeo a partir del descubrimiento de América, forjó las características y las condiciones de posibilidad de lo moderno, con el desarrollo del capitalismo y las transformaciones geopolíticas, científicas y espirituales que se impusieron, y aún se imponen, desde los centros de poder al resto del mundo’. Pero cómo funciona la obra en relación a esa teoría? Simplemente como transcripción visual. Es como si hubiera tomado el texto y realizado una serie de analogias visuales vinculadas con el modernismo (entendido como ‘colonizador’ y vinculado con el progreso). Dicho de otro modo, esa operación es hecha por Azar como un comentario mas o menos paródico del modernismo en tanto lenguaje visual a ser usado para, a su vez, hacer comentarios adicionales a la historia de lo que, según Azar, sería el ‘humanismo’ pero que en realidad no es otra cosa que un tipo de retorica que va contra el tipo de decolonialidad consagrada por Mignolo. Desde ya que, en este punto, estoy hilando muy fino pero si Azar hace de Mignolo su musa, al menos, debería manejar los debates entorno de él (Rivera Cusicanqui, por ejemplo) de manera mucho más informada. Digo esto porque el resultado es de cierto ‘masculinismo’ al adoptar un discurso visual femenino como las vasijas y el collage para devolverlo a la rigidez del modernismo a los fines de consagrar de manera un tanto superficial y populistas ciertos planteos que son presentados, por un lado, como ejemplos de virtud y por el otro lado como parodia. Hay poco de femenino o queer en Evita sino una inversión, de por sí, masculina de un discurso profundamente machista. En terminos de progreso, su discurso plantea un avance a partir de la imposición de la idea del ‘cabecita negra’ que es usado por el estado patriarcal para vaciar a los pueblos originarios de su ‘raza’ (y derecho a la tierra) para así convertirlos en ‘ciudadanos peronistas’ en tanto ‘negritos’. Esta operación se le escapa a Azar (y a Lauría) en su vision dicotómica (y muy sofisticada) de la historia política argentina.

El problema de Azar es que borra con el codo la tradicion de arte argentino que cuestiona el arte macropolitico sin siquiera reconocer su existencia. Una comparación de su obra con la de Jorge Gumier Maier seria interesante en tanto que este tambien apela a una parodización del arte modernista (geometrico y concreto) para, en el caso del ex curador en jefe del Rojas, posicionar al kitsch como arma de deterritorialización queer del pesado legado peronista. En el caso de Azar, este proyecto (el de la deterritorializacion del supuesto progresismo argentino) es vaciado de toda potencia política para transformarlo en un slogan que no se parodia a sí mismo sino que, erróneamente, procede, sin solución de continuidad, a tomarse en serio. Este es el problema de la seriedad de Azar. Llega demasiado tarde, como modo de evitar hacer el trabajo de investigacion que un proyecto de ese tipo debería hacer. Si de algo se puede culpar a Azar es de superficial. J A T