El artículo/entrevista de Celina Chatruc titulado “Larisa Andreani, nueva presidente de ArteBa: ‘Lo que viene para el mundo del arte es flexibilidad’” pone en evidencia dos cosas. En primer lugar, la posición antagónica de Clarín y La Nación respecto de la figura de Andreani como nueva persona a cargo de la feria de arte más importante de la Argentina. En segundo lugar, el extraño lugar de ArteBA en la política cultural de nuestro país tras la perdida de su prestigio. Llama la atención que ni Clarín (Matilde Sanchez) ni La Nación hagan mención alguna a la investigación que viene llevando a cabo la Dirección de Personas Jurídicas a ArteBA. La diferencia, sin embargo, entre uno y otro gira entorno de la figura de Andreani que para Clarín viene teñida de cierta inoperancia al dejar a la Asociación de Amigos del Museo de Arte Moderno con un rojo de diez mil dolares mientras que para La Nación, Andreani ‘heredó la capacidad de gestion de su padre’ que uno debe suponer fue buena.

Como hemos dicho en este blog de manera reiterada, el sistema del arte no ha entendido lo radical del cambio que se viene. Esto queda en evidencia cuando Eduardo Mallea, el electo Vicepresidente, menciona que la proxima feria será una ‘acción híbrida’ citando a Noah Horowitz, miembro del Comité de ArtBasel quien, menos que nadie, está capacitado para liderar el rumbo de un mercado que, al momento, no sabe que hacer. La primer reacción ha sido la de mudar las ventas a plataformas online cuyo costo es elevadísimo y que no garantizan un retorno a la inversión. Esto es algo que Andreani confirma al decir: ‘Las plataformas son carísimas’.

Es por esto que Andreani usa la palabra ‘flexible’ de manera poco clara. En la entrevista de Chatruc, esa palabra es usada cuando directamente no sabe qué responder. Esto es entendible y cuestionable al mismo tiempo ya que, por un lado, Larisa Andreani acepta un cargo que nadie quería aceptar por el desprestigio en el que el tandem de Alec Oxenford y Julia Converti hicieron caer a la Fundación. Habiendo dicho esto, Chatruc no puede decir que la actitud de Andreani es ‘firme’ cuando no puede responder ninguna pregunta mas alla de una serie de generalidades vinculadas a lo federal que, como sabemos, ha sido la gran hipoteca de ArteBA desde su creación. Al respecto, hay algo en el tono de la entrevista que tambien es ambiguo ya que por un lado la presidente y el vicepresidente hablan como si marcaran lineamientos de política cultural (federalismo, inserción internacional, etc) mientras por el otro, no tienen idea clara del escenario con el que se enfrentan para lo que se ven obligados a demostrarse ‘flexibles’ cuando se trata de la cotizacion de las obras y los modos de equilibrar la brecha entre la valoración internacional en dolares con la nacional en pesos.

Hay ciertas cuestiones que son elementales. Una pregunta que esta gestion debe hacerse es si la Fundación va a favorecer el mercado interno o el externo. De favorecer el segundo, cómo lo va a financiar y como se va a garantizar la trasparencia interna cuando las denuncias contra Converti eran especificas y tenian que ver con que ella tomaba de la mano a los coleccionistas que eran invitados con fondos estatales para llevarlos a ver solo las galerías amigas dejando a aquellos que habian pagado sus stands fuera de las compras. Hubieron retornos por esos favores. Digo esto porque la mesa directiva de Meridiano estaría involucrada en estas maniobras y debería responder frente a esto. Evidentemente, nada de esto parece preocupar a esta nueva gestion por lo que la trasparencia no parece estar garantizada y respecto a la idoneidad, al momento, la entrevista de Chatruc demuestra que ni Andreani ni Mallea tienen demasiada idea de lo que deben hacer. J A T