ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

Sobre las adopciones, creo que no existen los chicos fáciles en general. Hay mucha idealización de los padres sobre las adopciones y luego se encuentran con que los niños adoptados tienen los mismos problemas de los hijos biológicos (lloran, desobedecen, hacen rabietas, se rebelan…) y vienen con otros propios de su situación de indefensión, desarrollados en los lugares de acogida en los que estuvieron y/o provocados por el fantasma de unos padres biológicos ausentes pero que siempre van a generar dudas y fantasías en esos chicos. Muchos de esos padres están esperando un hijo que bese el suelo por donde pasan, porque sienten que les hicieron un favor al sacarlos de una vida que se asume será una miseria y esa mentalidad ya es suficiente para generar todo tipo de problemas. Ser padre adoptivo no es para todo el mundo. Bueno, ser padre no es para todo el mundo, pero no podemos regularlo sin caer el fascismo más extremo, así que se hace lo que se puede.

Yo tengo varios amigos adoptados. Todos ellos tienen en común que cayeron en familias que desde afuera se sienten muy amorosas y podría decirse que son considerados modelos de hijos (inteligentes, profesionales medianamente exitosos, con un buen grupo de amigos, etcétera) y noto en ellos una constante necesidad de que les reconozcan sus logros. No llega a ser extremo, es algo muy sutil, pero se nota o por lo menos yo lo noto. No es que siempre les vaya bien en la vida, pero viven muy en función de mostrar si su negocio recibió tal reconocimiento, de si recibieron un premio en tal área, de si salió una nota de ellos en tal medio, etcétera. A pesar de mostrar mucha seguridad en sí mismos, es como que en ese comportamiento revelan una tremenda sensación de inferioridad. No sé si será cosa de todos los adoptados, pero pienso que Morena tal vez tiene esa necesidad y resulta que sólo ha encontrado rechazo, discriminación y bullying. Ella misma decía que dejó de estudiar en un colegio privado de Tortuguitas o Malvinas Argentinas, porque le hacían demasiado bullying. No tiene el fenotipo más apreciado en esta sociedad.

Sin embargo, yo como digo una cosa, digo otra, porque hay cosas que ni qué, pienso que ya es hora de dejar atrás el pasado y haga algo provechoso con las oportunidades que le ofrece Rial. No tiene que hacerlo por agradecimiento a él, sino por ella misma. Bien o mal, Rial le ofrece un mundo de posibilidades económicas. Ella decide si usarlas o no para hacerse un mejor futuro.