Mientras Melania se prepara para su divorcio, LANP comienza a extrañarla como fashion icon. Tal vez su campera con la inscripción ‘I Really Don’t Care, Do U?’ fue el momento en el que marcó una identidad que luego alternó con un tipo de moda de tipo minimal bordeando en el militarismo.

Desde el comienzo, Melania se presentó como una alternativa a Michelle Obama quien mezclaba (como Maxima) piezas de diseñador con ropa de outlet al tiempo que no se avergonzaba de repetir outfits si la ocasión lo permitía. Tal es así que el mayor faux pas de la Sra de Obama fue cuando eligió un vestido rojo de Alexander McQueen en su visita a China cuando se cumplía un año de la muerte del diseñador británico. Muchos la criticaron por no usar diseños norteamericanos, en esa ocasión.

El caso de Melania es diferente ya que su adscripción a diferentes diseñadores se dió con cierta frialdad por parte de ellos que no quisieron asociar su nombre y reputacion a la House of Trump. Esto hizo que en su mayoría, Melania usara marcas de lujo Europeas con la excepcion de norteamericanos como Ralph Lauren, Michael Kors y el estilista Herve Pierre quien solo trabaja con clientes particulares. Su equipo de asesores confesó que Melania no busca enviar un mensaje con su ropa ya que quiere que el mensaje sea enviado a traves de sus acciones. A pesar de esto, el balance del paso de Melania es altamente positivo, al menos, en materia de moda. J A T