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Bignone y el gobierno de Rockefeller-Bridas

En 1983, antes de la llegada de la democracia, estos contratos fueron renegociados con amplios beneficios para las petroleras por el presidente de facto Reynaldo Benito Antonio Bignone, otro ex empleado de Bridas, también condenado por delitos de lesa humanidad. El general Bignone a su vez tenía como canciller a Juan Ramón Aguirre Lanari, suegro de Carlos Bulgheroni. Y como secretario de Energía al lobista petrolero, Alieto Guadagni, actual asesor del ministro de Energía Aranguren, encargado esas renegociaciones.

Con lo cual, en ese último gobierno, los intereses Rockefeller – Bridas, había logrado un notable ascenso, ya de controlar la cartera de economía, pasó a controlar las presidencia, la secretaría de Energía y la Cancillería.

En esa renegociación, como la llegada de la democracia era inminente, el general Bignone y Guadagni, además de prorrogar por 5 años el contrato de Cerro Dragón, incluyó una cláusula condicional que dejaba “ad referéndum” del futuro gobierno democrático, la continuidad de esos contratos.

En esa oportunidad, el cartel petrolero encabezado por Shell y Esso fue denunciado ante la justicia federal y la Comisión de Defensa de la Competencia. No obstante, como muestra del poder de Bulgheroni Bignone, la justicia nada hizo, y dicha comisión desestimó la denuncia, pese la ostensible prueba mostrada. Aun así, la petrolera Esso, patrón de Bulgheroni Bridas, se vio obligado a publicar en los más importantes diarios de país, una solicitada negando la existencia de ese evidente cartel.

Finalmente, para legalizar Unión Transitorias de Empresas (UTE) que componían ese cartel petrolero, que la justicia no quiso investigar, a fines de 1983, el gobierno del general Bignone sacó un decreto militar reformando la ley de sociedades (Ley 22.917).

Eran tiempos de oro para los Bulgheroni. Por ese entonces, Bridas y sus empresas satélites, fueron también unas de las principales responsables de la odiosa Deuda Externa Argentina que trepó a los 23 mil millones de dólares.
La famosa sentencia del Juez Jorge Ballesteros, le sindica a Bridas una deuda externa de 238 mil millones y otra de 176 millones por Papel de Tucumán, otra empresa de los Bulgheroni.

“Fue una de las mayores estafas al pueblo argentino” sostiene el ex diputado Mario Cafiero, profundo conocedor del tema.

“Un Volcán en Llamas”

En 1984 la oscura trama que rodeó los contratos petroleros de YPF fueron detallados por un novel periodista llamado Marcelo Bonelli en su libro “Un Volcán en Llamas-Los contratos petroleros”.
En él, el actual periodista de Clarín, da cuenta de los pormenores de esos contratos, sus enormes sobreprecios, su corrupción y la dependencia del presidente Bignone con los Bulgheroni. Denominando a las compañías Bridas, Astra, y Pérez Companc como las “Tres Hermanas”, en imitación de las famosas “Siete Hermnas” anglo norteamericanas.

Luego de publicar este libro, Bonelli recibió una beca del banco Citibank para hacer un curso en Estados Unidos en la Universidad de Columbia, cuyo principal financista es el grupo Rockefeller.

A su regreso recibió el premio al Mejor Periodista Económico de la Bolsa de Comercio y se incorporó al grupo Clarín, olvidándose enteramente de ese pecado de juventud.
Y de aportar su visión crítica del pasado, en las encomiosas necrológicas dedicadas a Bulgheroni el día de su fallecimiento.

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