ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE GARINE

La situación es como lo describe el texto. Desde el 27 de septiembre se desató un nuevo ataque de parte de Azerbaiyán, para el cual el mismo país se estuvo preparando por años con la ayuda activa de Turquía. Ambos países invirtieron millones en propaganda política, incluyendo campañas de lobby a nivel gubernamental en todo el mundo – oriente y occidente – y a nivel de medios internacionales. Las redes sociales fueron plagadas de desinformación, datos favoreciendo a estos agresores tiranos y fabricando supuestas agresiones armenias. Sus propios pueblos hasta hoy siguen censurados y constantemente sometidos al “lavado de cerebro” que no les permite cuestionar sus gobiernos totalitarios, todos sumisos o bien encarcelados por contradecirlos. No existe la libertad de expresión.

Desde el 27/09/2020 y bajo el manto de una pandemia (como en 1915 les sirvió el pretexto de la 1era Guerra Mundial a los turcos), comenzó otro intento más de genocidio sobre los armenios, esta vez en el territorio de Artsakh (Nagorno-Karabakh como lo llaman en ruso y turco). Al día de hoy se supone que la guerra cesó con un intento de acuerdo que damnifica a los armenios y deja impunes a los agresores de los DDHH. El pueblo armenio del mundo sigue esperando que las entidades internacionales responsables por defender los Derechos Humanos y el Patrimonio Histórico de la humanidad mundial defiendan al pueblo y las tierras y cultura armenios. Existen pruebas exhaustivas de los ataques indiscriminados sobre civiles, hospitales, iglesias y monumentos históricos armenios, que persisten al día de hoy ya cesada la guerra. El pueblo armenio lucha por el reconocimiento de Artsakh como República independiente y exige sanciones sobre Azerbaiyán y Turquía.