ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ENDORA

Tampoco nos olvidemos de la coyuntura que rodea a Diana y su clase social. Para la familia Spencer, el acto de entroncar con la familia real representa la máxima distinción. Diana no es ajena a estas voluntades y por el contrario, las asume y las abraza.

Como hija de un conde, ella esta inmersa en un mundo compuesto de protocolos, oropeles, etiquetas y ceremoniales. Entre sus antepasados se encuentran Georgiana Cavendish y Sarah Churchill. No es ingenua, sabe de donde viene y sabe donde se esta metiendo.

 

GIORGIANA CAVENDISH

 

Por eso, seamos realistas. Diana proviene de un mundo donde el estatus importa y ella acepta casarse con Carlos como un modo de acrecentar el suyo. Pero conforme va comprendiendo su inviabilidad en la familia real, ella empieza a realizar una campaña propagandística que consiste en establecerse como icono de la moda por un lado y abrazar desahuciados por el otro. En este punto, Diana empiece a disfrutar demasiado de la atención que suscita su personaje y esto es imperdonable en una familia donde la necesidad tiene cara de hereje. De pronto, la princesa de Gales se sienta en el front row de los desfiles de Versace, hace topless en la costa azul y adopta a Elton John como confidente intimo. De golpe, Diana se olvido que pertenecía a los Windsor y empezó a comportarse como una Grimaldi…

Digamos las cosas como son. Ni Diana era tan buena, ni Carlos fue tan malo. Solo fueron dos cobardes asfixiados en privilegios que jamás tuvieron el valor necesario de renunciar a ellos y enfrentarse al mundo real. Si Carlos hubiese querido casarse con Camilla, podría haber seguido los pasos de su tío Eduardo VIII y así poder vivir su cuento de hadas con Camilla. Si Diana hubiese preferido el amor por encima de los títulos y el protocolo, podría haber declinado la propuesta de matrimonio y dedicar su juventud para encontrar el verdadero amor. En vez de eso, ambos optaron por mantener sus privilegios. su posición y su comodidad, aunque esto significara una vida de desamor y vacío personal. No los compadezco, ojala todos tuvieran la oportunidad de elegir.