El intento de echarle la culpa a Claudia Villafañe y a su familia por los desmadres en el velorio esconde un subtexto de un tipo de hipocresía muy machista y argentina que vale la pena deconstruir. Si bien como símbolo del tejido cultural del país de los ùltimos treinta años (en abierta decadencia) y hasta de un momento del mundo, el Diego se transformó en mucho más que un cuerpo para, poco a poco, volverse sacramental; entre esto y su vida cotidiana, él era un hombre de carne y hueso que parece haber sido muy difícil de querer en su vida privada.

Sus escándalos de infidelidad nunca, al menos hacia adentro de su familia, ni discretos ni menores. En principio, Diego negó un bebe que le fue adjudicado de manera absolutamente verosímil y para cubrirse no tuvo mejor ocurrencia que decir que era de su hermano para luego sostener dicha teoría durante, ni más ni menos que treinta años, al tiempo que se negaba a hacerse la correspondiente prueba de ADN. Claudia en un principio le creyó pero esto pronto iba a cambiar. En 1996 estalló un nuevo escandalo cuando nacía Jana, su cuarta hija, fruto de su relación con una mesera llamada Valeria Sabalain. Obviamente Diego negó esto y tuvo que ser la Justicia la encargada de darle el apellido a la niña a quien él aceptó recien 18 años despues. Dieciocho! Sumado a esto y si no me equivoco, en Cuba, Diego deja tres o cuatro hijos, depende de quien cuente.

Por supuesto, Claudia pronto se hartó de esto pero decidió seguir con él porque sus hijas eran muy chicas y creía que la separación las iba a traumar pero una noche de julio de 1998, Diego no volvió a dormir a su casa y ella dijo: basta! Según contó en el pedido de divorcio que presentó formalmente en el 2003, Diego había hecho abandono de hogar en Julio de 1998, y ni siquiera había vuelto para llevarse su ropa. Por aquel entonces, él ya estaba muy entretenido en Cuba -a donde habia ido a realizar una especie de rehab- con una joven llamada Adonay Frutos. A esta altura podemos decir que Mick Jagger parece un investigador del CONICET comparado con el Diego. Este es el contexto que hay que tener en cuenta cuando en el 2017 tuvo el tupé de demandar a Claudia por querer cobrarse un poco de lo que le correspondía y que él con sus destratos, de una manera u otra, le había quitado. Fue entonces que no dudó en decir de la madre de sus hijas: ‘Claudia Villafañe es una ladrona’ y comenzó una seguidilla de demandas judiciales por irregularidades en la division de bienes gananciales, por la compra de departamentos en Miami cuando todavía estaban casados, por defraudación a la AFIP y, como fue de público conocimiento, por la tenencia de banderines.

Pero si vemos las fotos de familia que se saca Diego desde entonces, hay varias con sus hijas y con su nieto ese mismo año de 2017 por lo que, al mejor estilo The Crown podría afirmarse que en la familia de los Maradona la hipocresía era moneda corriente y todo se doblaba pero nada se rompía. Con sus conexiones y status en Napoles y con la camorra italiana adorandolo, uno puede imaginarse lo que debería ser un enojo con amenazas entre línea y línea de merca. Su entorno no sólo lo debería adorar sino que tambien debía tenerle mucho miedo lo que refuerza el lugar de Claudia en esta historia. Es más, según cuentan, esas amenazas se hicieron mucho más específicas cuando Claudia se atrevió a oficializar su relación con el actor y productor Jorge Taina tras lo cual no dudó en presentarse frente al juez y decir: ‘Mi historia es una historia de aguantar lo inaguantable, de tolerar lo intolerable y de justificar lo injustificable y todo en nombre del amor y la devoción por quien fuera el hombre de mi vida y el padre de mis hijas’.

Según el sitio Celebrity Net Worth, se estima que la fortuna de Maradona a lo largo de su carrera ha sido de 500 millones de dolares pero en la actualidad no deben quedar ni 10 que con todos los hijos que acabó teniendo terminan siendo menos de un millón cada uno si se tiene en cuenta que aparte de Dalma y Gianinna, se espera que su hija (fruto de su relación con la italiana Cristiana Sinagra), Jana (hija del Diez y Valeria Sabalain) y el menor (hijo de Verónica Ojeda) sean también parte de los beneficiarios principales de su herencia. A ellos se sumarían tres hijos que según Matías morla, abogado del Diego, él tiene en Cuba. J A T