ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

Era un ídolo. Así lo trataban también Claudia, Vero, Rocío, Cristiana y todos los hijos que tuvo. De Cristiana y Verónica también hablo muy mal y con ella no tuvo relaciones casuales. Diego Sinagra no nació de un touch & Go. Nació de una relación paralela. ¿Con Verónica cuántos años estuvo? ¿Seis, siete, ocho? Convivía con toda la familia de ella. Y todas ellas siempre lo perdonaban, lo excusaban y le dieron nuevas oportunidades. Con Cristiana no regresó, pero la mujer lo recibió con afecto cuando decidió reconocer al hijo y hoy lo despide con cariño. Si todo ese afecto era real o está motivado por intereses es otra cuestión y supongo que cada caso es un mundo en particular. Pero a lo que voy es que donde él propinaba un golpe, del otro lado recibía un gesto afectuoso. Porque era un ídolo, para dentro y para afuera de las relaciones. Aunque en algunos momentos si estuvieran muy enojadas con él supongo que tampoco querían hacerlo tan evidente, no vaya a ser que les cayeran sus otros fanáticos, que se contaban por montones dentro del periodismo y la política. Por algo la culpa de lo que pasaba con Diego era de su entorno, nunca de él. Así lo excusaban todos. Adonay, la cubana del reportaje oculto, también lo despidió con cariño, aunque tiene otra pareja y la edad suficiente para entender que algo de incorrecto había en la relación que sostuvieron: demasiada diferencia de edad, ella apenas saliendo de la adolescencia y una pobreza tremenda que tiñe con algo de interés económico por parte del nativo y explotación sexual por parte del extranjero toda relación de ese tipo en lugares como Cuba o Tailandia. Y en lugar de sumarse al escrache de cierto sector feminista, la chica lo despide con cariño.

Diego era un ídolo para todos y eso le costó la muerte, porque al final no aceptaba recomendaciones ni de los médicos. Salvarse iba a depender exclusivamente de su propia voluntad, pero nunca llegó esa voluntad y su cuerpo ya estaba muy maltratado.