ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE VALENCIA

Y que decir del impacto de su muerte para los que estamos fuera del pais. Me sirvió para recuperar esa sensacion de ser parte de un gigantesco mito comun, algo pasional y desenfrenado, como Diego el hijo pródigo que amado y odiado se hace carne en el inconsciente colectivo de los argentinos. Si, algo de todos murió con el. Esa sensacion tan argenta de orfandad comunitaria vuelve a invadir a muchos carenciados, materiales y emocionales. La Argentina es desde ahora un lugar aun mas vulnerable y desprotegido, sin la magia popular del Diego.