Terra Nullius es el sexto episodio de The Crown y en él se ve a Diana padeciendo su matrimonio con Charles y explícitamente sufriendo de bulimia. Esto ocurre mientras nadie en la familia real (con la excepción de Margaret) le da una mano ni quiere darse de cuenta de lo que, realmente, está pasando. La gira del Príncipe y la Princesa de Gales a la ‘terra nullius’ (tierra de nadie) como Jorge III denominó a Australia, ocurre en un momento delicado no solo para ellos como pareja sino para la monarquía, ya que el gobierno australiano parece haber comenzado a testear las aguas para avanzar hacia una posible separación del Commonwealth. Para la Reina (obsesionada con la comunidad imperial) y para el Duque de Edimburgo, el viaje es una buena oportunidad no solo para reposicionar a la monarquia en la escena internacional sino tambien para fortalecer su pareja.

En este episodio, es el paisaje de Australia el que se transforma en un reflejo de la pareja pasando de lo seco a lo frondoso y nuevamente a lo desertico. Se sabe que Carlos desde chico ha sido un fan de ese país al que ve como una suerte de oportunidad para relajarse, algo que no consigue hacer en Inglaterra. Para él, Australia es su Edén lo que convierte, al menos momentaneamente, a él y a Diana en una especie de Adan y Eva. Esto es lo que permite que su relación encuentre cierto punto en común durante la visita. Al respecto, hay una escena en la que la pareja se empieza a halagar mutuamente, tal vez por primera vez y llegan a un punto intermedio que podria ser calificado como de confianza mutua. Esto ocurre por varias razones; entre ella, que Camilla no está cerca. Es por esto que este acercamiento se cristaliza en el momento del baile en la gala del Primer Ministro que tambien será el verdadero lanzamiento de Diana como superestrella global. Desde ya, Carlos, quien no fue criado con una figura paterna fuerte y una madre afectiva que le permitieran tener una opinión elevada de si mismo, ve la creciente popularidad de Diana como una amenaza directa a su autoridad. Hay algo ciertamente trágico en el circulo vicioso que genera su inseguridad algo que, en definitiva, parece ser responsabilidad de la Reina.

La crisis política que presenta la posibilidad de que los Australianos se vayan del Commonwealth tiene consecuencias especificas en la dinamica no solo de la familia real sino tambien de la pareja de Carlos y Diana. Debe la monarquia humanizarse o alejarse de la gente? Debe generar empatía o misterio? Desde este punto de vista, el carisma y la aprobacion popular de Diana se tornan particularmente disruptivos en el ámbito familiar. En una escena en la que la Princesa de Gales confronta a la monarca respecto de la necesidad de ser afectivamente contenida por la (su) familia, esta ultima queda descolocada y frente a eso, Diana decide sortear la distancia lanzandose en un abrazo que, obviamente, es no reciprocado. A pesar de esto, Diana sabe que la Reina necesita que esta relación funcione.

La escena inicial de Carlos y Diana en Saint Paul’s antes de la boda es un espejamiento de la escena en la primer temporada en la que Elizabeth y Philip negocian los terminos reales de su matrimonio en Westminster Abbey. La diferencia entre estas dos caras de la misma moneda radica en que en una impera el cinismo y en la otra la buena voluntad. Es Carlos el que, como siempre, reflexiona introspectivamente sobre sus propias condiciones de existencia para llegar a hacer el comentario que define el problema en la conferencia de prensa en la que anuncia su compromiso. Allí cuando le preguntaron si estaba enamorado, él respondió: ‘Sí, lo que sea que el amor sea’. J A T