Tres cosas me parecen interesantes de este video. En primer lugar, su analidad, en los términos más literales. Los cuerpos bellos son invertidos para ser insertados en una serie de anos. La pregunta es: anos de quién? Esta es la clave del video ya que Joaquin Wall pertenece a una generación fascinada por las pantallas y las superficies y de algún modo lo que el video plantea (incluso con el sonido) es la penetrabilidad de las superficies ya no como un acto de posesión sino como un goce del que tampoco se espera demasiado. En estas penetraciones no hay extasis como momento escatologico sino un extasis continuo que deja de ser fuente de goce. Es interesante como este speen tardo capitalista se extiende al modo en el que manipula la abstracción. Interesante lo de Wall. J A T