ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

Me parece que los polistas parecen más “humildes” y abiertos que los rugbiers porque están acostumbrados a ser empleados de gente que en otras condiciones y, sobre todo, acá en Argentina mirarían despectivamente. Yo creería que eso los hace más precavidos en sus declaraciones y actitudes públicas, lo cual no significa que sean realmente democráticos y de mente abierta. Cuando los polistas quieren vivir del deporte tienen que irse a afuera, a trabajar en los equipos de millonarios y los millonarios hoy en día vienen de todos los colores y de todos los orígenes. El Polo en España lo controlan los Zobel que son hijos de un migrante filipino. En los campeonatos de Palm Springs, Figueras tiene que posar con Ellen Degeneres, Serena Williams y cualquier celebridad que ese día amanezca con ganas de ver un partido de polo. Cambiaso durante años trabajó para Ali Albwardy, un dubatí que, le escuché a María Vasquez, más de una vez fue tratado despectivamente en algún local donde no sabían que el tipo era el dueño del Four Seasons de Buenos Aires. ¿Por qué lo trataban así? Por negro y porque se vestía de manera sencilla. Bueno, ella no dijo que por negro. Dijo que los verdaderos millonarios eran gente muy sencilla, como el jefe de su marido, que más de una vez recibió desplantes por esa misma sencillez. Viendo fotos del tipo y conociendo esos sectores de Buenos Aires, que usan negro como insulto para todo, pero luego te dicen que racista no es porque se refiere al alma, te queda claro que el tipo también debió haber sido víctima de alguna discriminación por ser negro. Y bueno, es negro, pero es el dueño del Club de Polo de Dubai y organiza el torneo Cartier de Polo en ese país.

Aunque muchos rugbiers han ido a jugar afuera, especialmente a Francia, te queda claro que es un deporte donde viven en una burbuja aspiracional y por eso todavía siguen con los chistes racistas, homófobos y xenófobos, porque si tuvieran algo de mundo no se expondrían así, porque negros, gays y extranjeros se van a encontrar en los clubes de afuera y como dueños de los lugares de donde trabajan. También hay bolivianos millonarios. El legendario rey del Estaño, Antenor Patiño, era boliviano y se casó con una Borbón. Los polistas son más consciente de eso y por eso, creo yo, abren menos la boca.