ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE PABLO

En las últimas elecciones, los Liberales tuvieron el peor resultado: el Frente Despertar de José Luis Espert sacó menos votos que Del Caño y Gomez Centurión. Quizás por inexperiencia en política o por un rechazo consciente a la forma tradicional de hacer campaña electoral, no se tomaron en serio la importancia del armado político para ser competitivos y pusieron todas las fechas a promocionarse en redes sociales y TV.
Ahora pareciera que hicieron un giro de timón, dejaron diferencias de lado, incorporaron a Milei y empezaron a desarrollar un armado político con sede en Córdoba. Tienen detrás de ellos al consultor político estrella Dick Morris, que trabajó con los Clinton y según el libro Educando a Fernando, de Ernesto Semán, fue el hombre clave en la victoria de De La Rúa presidente en 1999.

Pero el principal activo de los liberales es la crisis del sistema político y del sistema de partidos argentino -desde, al menos, el 2001- y un sentimiento creciente en parte de la población de que la solución a sus problemas vendrá desde afuera del sistema. Todo esto acompañado por un discurso meritocrático con influencia del evangelismo, aceptado sobre todo por parte de los sectores medios bajos y bajos.

Lo primero que nos dice Espert en su spot es que arrancaron de cero en 2019 y con todo el sistema en contra. Espert intentará sacar ventaja de sus desventajas, presentándose como un David frente a Goliat. En el video aparece un tablero de ajedrez con las piezas saltando por el aire. Nos dicen que vienen a patear el tablero y que la política tradicional es un ajedrez donde políticos sociópatas, chantas, chorros y mafiosos (en palabras de Milei y Espert) juegan con piezas que en realidad son seres humanos.

La crisis económica es otro activo para los Liberales. En un país con 44,2% de pobreza pareciera que solo existe lugar para el populismo, pero hoy el partido populista en el poder, y cualquier partido que quiera ordenar la economía y mantener buena relación con el Fonde Monetario, deberá tomar medidas anti populistas como reducir el gasto público y realizar reformas. Los sindicatos (que el Frente Despertar planea eliminar) pierden fuerza en un contexto recesivo y no son la solución para muchos trabajadores en negro o sin empleo.

Por el momento y viendo los resultados de la última elección presidencial en 2019 -donde sacaron apenas 394 mil votos frente a los casi 13 millones de Alberto Fernández y 11 millones de Macri-, las chances del Frente Despertar parecen casi nulas, pero Bolsonaro parecía un candidato flojo hasta poco antes de ser electo presidente.

Con mucho en contra pero con poco para perder, la clave del éxito o fracaso de la fórmula Liberal estará en su armado político, parece que el contexto económico y político les es favorable y que ya tienen cubierto el terreno de la comunicación.