ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE PABLO

Creo que el lockdown tuvo efectos profundos y concretos en la vida de todos. Personalmente me fue muy bien al principio de la cuarentena, pero rápidamente mis amigos empezaron a ir a fiestas clandestinas en un acto egoísmo que me sorprendió y decepcionó. Desde ahí se hizo todo cuesta arriba y me vi con pocos amigos que mantuvieron un comportamiento que para mi es el correspondiente en épocas de pandemia: ni pánico, ni fiestas clandestinas… reuniones entre pocos -preferentemente al aire libre- tratando de armar una burbuja sanitaria y evitando que entre gente que no se cuida. Seguí hablando con mis otros amigos (los de las fiestas clandestinas) pero por face time y, aunque no sustituye los encuentros en la vida real, lo virtual funciona por un tiempo para hacer más llevadero el aislamiento.

La vida en soledad y sin empatía no vale la pena. Daremos la batalla cultural contra la apatía y atomización. Nadie dijo que fuese fácil.