ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SABATEZ

Gente siempre fue una revista hecha por y para la mierda argentina. Debería venir adherida los domingos a La Nazión.

Levanté este texto de red social, y habla sobre la secuencia persecutoria a la pareja Spinetta-Peleritti, en los 90s. Luis Alberto se mofó de la secuencia y quedó como foto de tapa, pero la revista no perdonó: a fines de 2011 ó principios de 2012, plantaron a un fotógrafo en la puerta de su casa para obtener la foto de un Spinetta debilitado por el cáncer. Y lo hicieron tapa.
Ni olvido ni perdón.

“La historia detrás de la decisión del Flaco de plantarse de esa manera frente a los fotógrafos (de la mano de su novia de entonces, Carolina Peleritti) fue contada recién ahora por Jorge Fernández Díaz, en aquel momento subdirector de Gente.

El relato es parte de una entrevista realizada por los periodistas Jorge Bernárdez y Luciano di Vito para el libro #ElFinDelPeriodismo, publicado en noviembre por Editorial Sudamericana. Aunque el fragmento no llegó a la edición final del texto, Bernárdez lo publicó en su cuenta de Facebook, y aquí lo reproducimos con su autorización.

“Mi límite era no hacer pomada a un tipo por un tema privado.

Un día nos enteramos en la redacción de Gente que Spinetta estaba saliendo con Carolina Peleritti. Yo no lo podía creer y empezamos a seguirlos, queríamos esa foto. Les pusimos guardias hasta que un día suena el teléfono en la redacción y escucho la inconfundible voz del Flaco.

– Hola, ¿Jorge Fernández Díaz? Te habla Luis Alberto Spinetta -Yo pensaba que era una joda- ¿Vos sos el tipo que me está cagando la vida?

Yo lo amaba tremendamente.

– No, Flaco, yo no te sigo a vos. Para nosotros la noticia es ella, en realidad.

– ¿Que tengo que hacer para que dejen de perseguirme? -me preguntó.

– Salí a la calle, ahí están Gente, Caras y Pronto. ¿Sabés por qué están todos? Porque yo no levanto la guardia de Gente. Si levanto la guardia se van.

– ¿Y qué tengo que hacer para que la levantes?

– Salí un minuto, que te caguen a flashazos y yo levanto la guardia.

– Lo voy a hacer -dijo, y colgamos.

Salió a la calle con el famoso cartel contra las revistas y todos los fotografiaron. Con el tiempo, lo pusimos en una tapa del suplemento “ADN” de La Nación. Le mandé saludos a través de Rodolfo Bracelli, que fue el que lo entrevistó, y el Flaco me mandó a decir que estaba todo perdonado”.