ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SABATEZ

Lo que me queda claro es que “1984” de Orwell sigue siendo el libro de consulta y cabecera de los poderes occidentales hace, por lo menos, cinco décadas. Ahí está la explicación del culto, del poder, del fanatismo, de la dominación. El escrito del “antagonista” de esa novela se llamaba “Teoría y práctica del colectivismo oligárquico”, si mal no recuerdo… y es así. No importa contra quién se esté en guerra: hay que estar en guerra con algo. La memoria es frágil y manipulable, lo importante es defender lo propio por odio a lo ajeno.

Es inútil conjeturar si el virus de moda fue creado en un laboratorio o un chino se comió un murciélago crudo. Lo que sí se sabe es que hace medio año que el virus fue, es y será utilizado para reestructurar la economía, el trabajo, los vínculos humanos, crear nuevas dependencias y revitalizar a lo que llaman capitalismo, reestructurando los estratos sociales y también las individualidades. Y lo consiguieron. Supongo que fue un simulacro de pandemia (hubo bajas, pero es una pandemia bastante moderada en comparación con otras que arrasaron), y de paso rejuvenecieron al sistema de consumo y descarte, debilitando el abrazo y el encuentro colectivo.

Y ahora que la sociedad empezaba a “olvidarse” del virus y dejar los barbijos (cosa que ya es moneda corriente desde la primavera), justito apareció una nueva cepa. Coincidente o no, es un refresh del miedo de marzo ó abril 2020. Hay que renovar al público.

Personalmente, me preocupa más el dengue. Perdió la batalla mediática, y tomó las ciudades de Buenos Aires. Y si tenés un síntoma compatible con dengue, en el hospital no te lo diagnostican, por lo cual los números estadísticos son mucho más pequeños de lo que en verdad son.