ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE QWERTY

Pandemia, aislamiento, dólar a 150, apocalipsis mundial, etc.

Pero la gran decepción del 2020 fue el hijo de Alberto. Era refrescante verlo con sus pelucas y sus disfraces eróticos de Pikachu, pero finalmente resulto ser otro de esos putitos aburridos e intrascendentes que pululan por Palermo y que con cada pedo fingen un orgasmo.