ESTE TEXTO FUE ENVIADO POR UN EMPLEADO DEL MACBA

Cuantas veces escuchamos esa frase verdad? No se bien como, pero Aldo Rubino logra a cada instante descender un poco más en el fondo de la decadencia. Con un museo que cuenta con infraestructura deplorable y un equipo de trabajo al cuál le paga una miseria, Rubino intentó hacer una rueda de prensa con el afán de conseguir que alguien visitara sus exhibiciones. No sólo sobre exigió a su equipo de trabajo para inventar una rueda de prensa, sino que al ver la poca concurrencia que había tenido su capricho, decidió abandonar el evento ni bien comenzó, como cuando los niños deciden dejar de jugar solo porque están perdiendo. Porque al fin y al cabo eso es lo que es Aldo Rubino. Un hombre inmaduro que no sabe controlar los berrinches de su ego herido.