ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ELOY Y REFIERE AL ULTIMO LANPODCAST SOBRE LA CULTURA DEL BARE BACKING

El tema es que esa cultura bareback implementada en contextos precarios como el argentino tiene otro tipo de efecto.. Tengo amigos en Europa que cogen sin forro mientras toman Prep pero en países como el nuestro en el que si no se tienen los recursos se depende del Estado, y siendo que las políticas públicas pueden variar bruscamente según el gobierno de turno o las sucesivas crisis económicas, todo se torna más complejo.

No es lo mismo asumir el riesgo de un contagio en Alemania, sabiéndose resguardado ante eventuales complicaciones, que dependiendo del sistema público aún en centros urbanos de América Latina.

En varias metrópolis europeas el sexo sin profilaxis se está volviendo más la regla que la excepción, muchas veces de la mano de la ingesta de drogas sintéticas, y sin moralizar esa conducta igualmente cabe pensar si conforma efectivamente un modo de liberación o más bien una suerte de imposición que el mercado ejerce sobre los individuos a través del consumo compulsivo de sexo (por medio de aplicaciones o en locales ad hoc) y narcóticos, con la fantasía de poder evadirse de las propias ataduras que genera el mercado, pero atándose así a otras nuevas… Lo que Marcuse llamaría “desublimación represiva”.. Me interesa lo que planteaba Perlongher en relación al nomadismo homosexual (yire) como modo alterno de configuración de la identidad y de agenciamiento colectivo, por fuera de las estructuras sedentarias de la heterosexualidad (familia, trabajo, mercado, Estado..), pero ese nomadismo se ha ido perdiendo con la “normalización gay” y el relacionamiento más virtual que real y callejero.. Quizás ese nomadismo aventurero de otras épocas se pueda retomar y emparentar con esa circulación aleatoria y azarosa del virus, como un modo necesario de restablecer una identidad fluida e indefinible, a través de la búsqueda consciente del placer inmerso en el riesgo y la aventura en lugar de habitar una categoría identitaria previsible y funcional al orden heterosexual.. Ya sea a través del nomadismo deseante, de la apropiación positiva del virus, o de ambos, lo importante es poder construir vías de fuga a la cultura hetero dominante que nos asimila siempre y cuando estemos sanos y adaptados pero al costo de renunciar a ese mismo deseo riesgoso, inclasificable e imposible de comodificar que marca la diferencia entre ser un muerto vivo o un ser viviente…