ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ENRICO

Santaolalla antes que nada es productor -hoy multimedia sin fronteras- y donde ve el filón se manda (luego de hacerse el hippie cósmico en Arg. no dudó en hacer cola para ser parte del corporate rock en USA). Si le aplaudís la capacidad de hacer guita, ok, pero le da igual vender “souvenirs” de tango (Café de los Maestros) que rock cavernícola (Bersuit) o un contenido apto para Netflix. Se mueve bien ahí, en los circuitos del entertainment, donde tiene espacio para sus inventos como lo de BajoFondo (otro cóctel de moda cuyo furor pasó hace rato)… Pero como músico que vaya al frente con su propia obra, siempre pasó desapercibido a no ser que componga música para películas absolutamente mainstream. Para que se entienda mejor la diferencia: una cosa es CHARLY GARCÍA como ejemplo de artista-músico-genio con una obra personal inmensa que tocó frente a una enorme cantidad de gente convocada por él mismo a lo largo de su carrera (y que influyó con su música en miles de músicos) y otra es un productor que tiene ideas funcionales a la industria (y la industria lo adora por eso). Santaolalla explicando la historia del rock en LatAm es tan inevitable como parcial. Es como cuando Clarín o La Nación venden fascículos explicando su visión de la historia argentina o latinoamericana. ¿Ya le compraste los vinos de su bodega Cielo y Tierra? (lindo nombre, aunque si rascás un poco aparece el concepto real: “¡Ahora quiero exportar vinos!”) … y encima tener bodega es recool. Felicitaciones GAS por tu desempeño en las grandes ligas. El rock murió pero tus proyectos no paran.