ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LALALAND

En estos tiempos de #MeToo en que todo hombre es violador hasta que se demuestre lo contrario, el sexo gay es una de las máximas expresiones de libertad sexual, del placer por sobre normativas morales arbitrarias y represoras. Y en particular el barebacking es el modo último de libertad, de no reprimir ese placer sublime de que te acaben adentro. Ahora, como todo acto que conlleva riesgos, cada uno elige cuales tomar, y después a joderse si se efectivizan esos riesgos. Me llama la atención aquellos que hablan del barebacking como algo binario: si o no. Para mi es un arte. Ves con quien si y con quien mejor no. A esta altura con las precauciones correctas, es menos probable que te agarres HIV a que agarres sífilis o hepatitis.