ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

El gran problema que yo tengo con esta serie es que su productora es Shonda Rhimes, que hoy en día es venerada como una gran defensora del feminismo y de la diversidad por sus tramas donde las protagonistas son mujeres, varias de ellas negras (Grey’s anatomy, Scandal, How to get Away to murder…) y donde hay muchas parejas interraciales. A mí me parece una falsedad erigirla en un ícono feminista, porque en la forma cómo construye sus series se nota que no entiende la intersección entre la opresión femenina con otras formas de opresión, sobre todo en sociedades que no son la estadounidense, que es la suya propia. Shonda es incapaz de construir un feminismo interseccional, ya no reconociendo las diferencias entre mujeres, sino también cómo la opresión de las mujeres se da al mismo tiempo de la opresión a los negros, a los indios, a los indígenas, a los gays, etcétera. Eso es Bridgerton: una serie que nos muestra que las mujeres seguiremos siendo oprimidas, aunque se resuelvan otras opresiones, porque la gran opresión es la que sufrimos nosotras, no la que sufren los demás, por eso hay una subordinación de toda causa social a la feminista. Lo otro complejo de sus series es que las diferencias raciales se superan a través del amor. Me recordó a un texto que leí de los sociólogos chilenos Armand y Michele Mattelart, Mujeres en las industrias populares, donde decía que en su construcción de la lucha de clases, los pobres vs. los ricos, las telenovelas construyen una visión tranquilizadora de cómo resolver el conflicto, porque en su universo la lucha de clases se resuelve vía matrimonio, o sea el rico casándose con la pobre, pero además en ese proceso la pobre se dignifica porque adquiere los códigos de la clase alta: forma de vestir, forma de hablar, tipo de casa, etcétera. En otras palabras, pierde su identidad para ser aceptada. Algo parecido pasa en Bridgerton: los negros lograron ser aceptados en esa dimensión paralela no sólo porque se casaron con blancos, sino también porque se blanquearon en todos los aspectos: perdieron el acento, adquirieron la vestimenta, usan el cabello como los blancos… El problema con Bridgerton es que no es solo entretenimiento, sino que es tomada como una forma de hacer televisión políticamente progresista y eso es lo que genera problemas, porque ahí hay una visión superficial de los conflictos raciales, una manera de resolverlos sumamente problemática y un edulcoramiento general de la realidad. Algo parecido pasa con la película Enola Holmes, que aborda la historia de una supuesta hermana de Sherlock y Mycroft Holmes. Además de ridiculizar a los dos hermanos, porque su hermanita a los 16 años es más lista y más fuerte que ellos, Enola plantea una sociedad victoriana donde en los internados ricos había negras e indias educadas como iguales de las británicas blancas, lo que sabemos no era la realidad cotidiana de esos tiempos. Bueno, Enola es criada por una madre feminista, cuya desaparición inicia la trama. Cuando la madre y la hija se reúnen al final de la película, la madre le da un discurso a Enola sobre la opresión que sufren las mujeres en ese momento. Y yo pensaba: que cagada que no puedan vincular esa opresión a otras formas de opresión, porque si algo caracterizaba a la sociedad inglesa de ese momento era el imperio que había construido a sangre y fuego, pero además la enorme represión sexual que vivían sus ciudadanos. Enola Holmes transcurre entre 1898 y 1899, solo unos años antes habían encarcelado a Oscar Wilde a trabajos forzados por ser homosexual. La condena no fue por eso, peor todos sabemos que fue por eso. Pero Enola Holmes te construye un mundo donde las únicas que sufren son las mujeres. En ese sentido, creo que un buen proyecto y el mejor de Ryan Murphy es The people Vs. OJ. Simpson, porque la serie está construida de una manera que puedes ver todas las tensiones sociales en una sociedad estadounidense y en algún momento puedes empatizar con cualquiera de los personajes, incluso OJ, aunque no se pierda de vista que el tipo problablemente sí mató a su mujer. Ahí ves lo difícil que es ser una fiscal mujer y además poco atractiva en un momento donde los juicios empiezan a ser televisados. Ves también como OJ. Simpson o su abogado principal, Johnnie Cochran, seguían sufriendo de racismo sistemático aunque sean mucho más ricos que sus discriminadores. Ves lo difícil para un fiscal negro procesar a otro negro cuando el sistema es tan desigual.

Terminando con las series de Shonda, unas amigas feministas me muestran este vídeo como el ejemplo a seguir en el tratamiento sanitario de una violación. La víctima de violación no quiere tener cerca a ningún hombre y las mujeres del hospital le hacen una corte de honor y evitan que cualquier hombre la vea. Y no sé, no me gustó, por un lado pienso que convirtieron en un espectáculo una violación. Las mujeres no estaban ahí naturalmente, fueron llamadas para ver a la víctima. Por otro, le decía a mi amiga, que trabaja en una zona aislada del amazonas colombiano, donde si mucho el centro asistencial más cercano tiene médico de guardia. ¿Te parece un modelo a seguir para nuestras condiciones, donde hay ausencia total de recursos y personal? ¿El modelo no sería enseñarle a los hombres cómo tratar a una víctima de violación y con víctima de violación no habría que asumir que pueden ser desde mujeres, hasta niños, pasando por hombres? Vivís en una zona donde el ejército, los paramilitares y la guerrilla han violado y abusado a todo tipo de personas. Y sí, la violencia sexual contra las mujeres es cíclica, es histórica, es cultural, pero en contextos como el colombiano, contextos de guerra, se extiende a toda la población. O sea, me indignó, porque te crea una escena bonita, pero no resuelve el problema fundamental: Cómo puede el sistema tratar con dignidad y respeto a una víctima de violación, cómo puede el sistema restituirle la confianza a esa víctima.