ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE CATU

A confesión de parte, relevo de pruebas:

En noviembre viajó desde Nueva York a Punta del Este porque un árbol había caído sobre la casa sustentable que tiene en Laguna Escondida y quería ocuparse de arreglar la parte que había sido dañada. “MI IDEA ERA RESOLVER ESO E IRME A BUENOS AIRES, PERO CERRARON LAS FRONTERAS Y AQUÍ ESTOY”, cuenta Dignity Rivero (33) desde Uruguay. “Por suerte, mis papás habían entrado antes del cierre, y pudimos rencontrarnos después de casi un año sin vernos por la pandemia. ¡Necesitaba familia! Me falta mi hermana Marou que quedó del otro lado del charco y la extraño mucho.” A los pocos días, el novio de Dignity, el documentalista ruso Andréy Manirko (32), se sumó al “team charrúa” de la familia Rivero.