En su momento, reseñé la muestra de Fede Cantini que fue una muestra enunciada y atravesada por el concepto de ‘amistad’ como material artístico. Este concepto tiene, como dije anteriormente, una genealogía que se remonta a la década del ochenta cuando la recuperación del espacio público a través de ‘los ritos comunitarios de los afectos’ eran necesarios.

 

https://loveartnotpeople.org/2020/11/12/mi-resena-de-como-para-entender-lo-de-fede-cantini-en-pasto-hay-que-diferenciar-la-amistad-como-performance-de-la-performance-de-la-amistad-en-el-muy-fake-rosario-del-2020/

 

Sin embargo, en el 2020, esto está atravesado por el mercado y su ‘amigo’ es su ‘galerista’. Y no sólo eso sino que via Instagram, la ‘amistad’ con su galerista es transformada en algo no solamente afectivo sino homoerotico lo que, en si mismo, vuelve sobre el artista que es fotografiado, lisa y llanamente, besando a su obra. Esto nos lleva a la reflexión sobre Mangani., en donde lo que se ponía en evidencia era la sexualización del artista como agente de sediucción. 

Homoerotismo, seducción, tecnologías de la amistad, mafia del amor son conceptos que se mezclan y transforman un mercado de objetos en un mercado de sujetos objetualizados. En ese contexto, el cumpleaños de Fede Cantini aparece como otra escusa prostibularia. J A T

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