ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SABATEZ

Falta un carácter institucional para considerar lo que hicieron como “arte”. Y una conciencia de que estaban “haciendo arte” (me pongo muy George Dickie, sorry). Acá hay gente pasandose cadenas de Whatsapp y viendo cómo fabricar objetos dañinos para autocelebrarse, y creerse ocurrentes, sin aportar ni innovar.
El arte puede carecer de técnica y mensaje, pero tampoco puede considerarse arte a una mera expresión difamatoria, clasista y de odio. Si solo fuese eso, Baby Echecopar y la mismísima Hebe de Bonafini serían los pilares incuestionables del arte performático argentino.

De todas formas, resulta interesante los monigotes que fabrican, el feto gigante salpicado de sangre, el bricollage de carteles puteando, los disfraces que se ponen, porque en definitiva son ficciones (punto común con el arte) y desnudan que son de cartón.

Pero esto no es arte, solo por tener impacto. Ni siquiera es político: es partidista (mejor dicho, antiperonista… ni partidista llega a ser). Esto es un asco, y me da vergüenza social pertenecer al mismo tiempo histórico que gente tan mierda.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA EL ARTE DEL GRABADO