ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE GRINPIS

Florencia de Trinidad, es una larga vida pretendiendo ser algo que no va ser. No me refiero a su sexualidad ni a su genero, sino de ser a la vez la queer; la chaqueña migrante que vino “a la ciudad” o la chica de Monte Grande (otra de las contradicciones en su biografía, tal como la muerte de su madre por cáncer o un aborto); la luchadora contra el sistema, la madre casada por iglesia con hijos rubios hechos a medida cumpliendo a raja tabla el estereotipo de una familia del siglo xx; la que se eleva como referente vociferando con total ignorancia y enumerando barrios del conurbano que son hostiles hacia la comunidad lgbt, en un programa “cosificador”; la mujer de bien que le grita tucumano pata sucia a un periodista. Pero, hay que perdonarla por todo, porque tiene las mejores intensiones y porque se actualiza (se acomoda) a los contextos actuales.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA EL ARTE DEL GRABADO