Una breve referencia al caso de Maia se hace necesaria en este blog porque lo que pasó es grave y amerita que aquellos que están usando mal la ley, posiblemente, porque se trata de gente en situación de calle, paguen por su desidia y omisión. Como todos sabemos, la niña de 7 años desapareció pero a horas de ocurrir esto, los vecinos reconocieron haberla visto con un individuo que había sido liberado hace tres semanas por crimenes de abuso sexual contra menores de edad. Para peor esa persona juntaba cartones con la madre de la criatura y se había ganado su confianza para que, al menos, la madre no sospechara, en principio, de él.

Cuando los vecinos confirmaron que la habían visto con él, la madre desesperada se dirigió a la comisaría a hacer la denuncia y esta no se la tomó porque no habían pasado las 24 horas requeridas por ley para recibir una denuncia por ‘desaparición de personas’. Sin embargo, la madre fue a la comisaría con información muy concreta que transformaba la ‘desaparición’ en un secuestro y, posiblemente, porque estamos hablando de alguien en esas condiciones sociales, la policía decidió hacer nada. Tras esto, la madre tuvo que ir tres veces a la comisaría hasta que casi a la medianoche se dignaron a tomarle la denuncia, con los vecinos ya movilizados.

Si se tiene en cuenta que la busqueda de la niña comenzó por la mañana, la policía efectivamente se salió con la suya y se tomó un día entero para comenzar a hacer algo. Durante ese día, la vida de esa niña (si es que aún se puede hablar de vida) cambió para siempre. A la madre, en una de las tres ocasiones, la rechazaron diciendo ‘analfabeta’. Como dijo Judith Buttler; en este nuevo ordenes sólo algunos tienen la dignidad y el beneficio de ser llorados. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA SERGIO DE LOOF A UN AÑO DE SU MUERTE