ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SABATEZ

Todo esto que ha ocurrido en estas semanas es hermoso. El libro editado, el colectivo de Giunta que quiere cancelación pero no propone, un instituto de los nortes reconociendo el talento de Cañete pero retirando el premio por presión institucional y miedo a quedar pegado con quién sabe qué…

Es hermoso porque, después de todo esto, se cayó la careta del manejo institucional, de la política cultural en Argentina y en el mundo y, les guste o no, se evidencia una nueva grieta: la de la crítica individual contra la del conservadurismo de elite.

Cañete es incancelable, porque para ser canceladx es necesario pertenecer y encarnar instituciones, modas lobotomizantes, discursos de moral blanca y costumbres estériles, y mandarse una cagada que no se pueda disimular frente a la opinión pública. Eso es muy importante: se cancela a alguien no por lo que hace mal, sino porque no lo supo ocultar. Y no hay ninguna sorpresa acerca de cómo es Rodrigo, no hay careta, desde hace años.
Este blog fue hackeado, voltearon los servidores, fue inundado por trolls, en incontables ocasiones. ¿Se acuerdan?
Y ahora, intentan cancelar porque es una amenaza.

Me hace acordar a una performance de Effy quien, siendo mujer trans, transitó el espacio público allá por 2011 con un cartel que rezaba “POTENCIAL AMENAZA A TUS PREJUICIOS”, refiriendose a ella misma.

Lo triste es que aún haya gente defendiendo instituciones, y no incomodidades. Las instituciones no necesitan ser defendidas, sino ser criticadas. Y si eso pasa… pasa lo que pasó esta semana.

Aunque duela, lo celebro.

Love art, not institutions.

 

 

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