ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE CLARIN

Desmontar la fachada, derribar estructuras, rellenar el subsuelo, nivelar el terreno. Cuatro meses llevará desarmar más de un siglo de historia en la esquina boquense de Brasil y Paseo Colón. Allí arrancó la demolición de la Escuela Taller del Casco Histórico, como parte del plan de dar lugar al Metrobus. Miembros de la institución no están de acuerdo y convocan a abrazar el edificio para resistir.

Tras dos años de vueltas, cautelar y mudanza, el fallo que impedía la demolición fue suspendido. El centenario edificio de dos pisos será polvo, una tarea a la que los obreros se abocan todos los días de 7 a 17. Arrancaron el 21 de julio y seguirán hasta mediados de noviembre, según informa la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, a cargo del Metrobus del Bajo.

La demolición estaba frenada desde noviembre de 2019 por la jueza porteña Romina Tesone, que hizo lugar a un recurso de amparo presentado por el Observatorio del Derecho a la Ciudad y otras organizaciones. El fallo ordenaba suspender la medida hasta que se encontrara otro espacio para ser usado como sede de la escuela y este fuera puesto en condiciones.

Ese lugar terminó siendo Alsina 963, donde funcionaba la Dirección General de Música de la Ciudad. Sus instalaciones fueron acondicionadas por el Gobierno porteño para que allí esté la nueva sede de la escuela.

Tras dos años de vueltas, cautelar y mudanza, el fallo que impedía la demolición fue suspendido. El centenario edificio de dos pisos será polvo, una tarea a la que los obreros se abocan todos los días de 7 a 17. Arrancaron el 21 de julio y seguirán hasta mediados de noviembre, según informa la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, a cargo del Metrobus del Bajo.

La demolición estaba frenada desde noviembre de 2019 por la jueza porteña Romina Tesone, que hizo lugar a un recurso de amparo presentado por el Observatorio del Derecho a la Ciudad y otras organizaciones. El fallo ordenaba suspender la medida hasta que se encontrara otro espacio para ser usado como sede de la escuela y este fuera puesto en condiciones.

Ese lugar terminó siendo Alsina 963, donde funcionaba la Dirección General de Música de la Ciudad. Sus instalaciones fueron acondicionadas por el Gobierno porteño para que allí esté la nueva sede de la escuela

Pero parte de la comunidad de la escuela y asociaciones de patrimonio creen que tirarla abajo es incorrecto e innecesario. “Paseo Colón a esa altura tiene el mismo ancho que Cabildo con el Metrobus Norte: 28 metros. Creemos que el verdadero objetivo es potenciar el desarrollo inmobiliario en la zona”, sostiene un miembro de la organización Casco Histórico Protege, que prefiere no dar su nombre.

Remarca que en el sector entre Brasil y Martín García se registra la menor densidad de transporte público del tramo. Y, para eso, cita la fuente: el anexo 1 del informe técnico que hizo el Gobierno porteño para analizar la segunda etapa del Metrobus del Bajo.

Desde Transporte de la Ciudad señalan que demoler la escuela permitirá sumar un tercer carril sentido al norte, “necesario para absorber el giro a la derecha, muy requerido por la subida a la autopista”.

Aclaran además que, de mantenerse el edificio, “la alineación de los carriles no garantizaría la seguridad vial necesaria por contar con cambios bruscos en el eje de la avenida”. Y que el ensanche de la avenida permitirá sumar un parador sentido norte, para que no haya tanta distancia entre estaciones.

“En ese sector de Paseo Colón no existe ningún edificio de principios del siglo XX. Por eso insistimos en que es el único vestigio arquitectónico de esos tiempos y, si lo perdemos, perderemos el registro completo de esa parte de nuestra historia”, destacan en Casco Histórico Protege.

Pese a la importancia del edificio, la normativa le juega en contra: nunca fue incluido como inmueble con valor patrimonial en el catálogo del Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales. Y por apenas unos metros quedó fuera del Área de Protección Histórica (APH).

Este fin de semana habrá abrazo al edificio en protesta por la medida. Se convocó para el viernes a las 18 y el sábado a las 13. “Recordaremos por siempre el silencio y la indiferencia de todas las personas que posibilitaron esta masacre patrimonial”, reza en redes la invitación a participar.

La nueva sede

La Escuela Taller del Casco Histórico llegó a Brasil y Paseo Colón en 2000. En julio de 2020 se mudó a la nueva sede. Poco después comenzaron a dictarse las clases en ese espacio, siempre de forma virtual. Recién a partir de este martes serán presenciales.

Tiene unos 120 alumnos, que cursan talleres de albañilería, yesería, lutería y ornamentación de fachadas, entre otros. Para ellos, el viejo edificio de Brasil y Paseo Colón es el más indicado para los oficios que aprenden: le entra luz por todas partes. Y es en sí mismo un bien único a restaurar.

“En la nueva sede tenemos medianera de ambos lados, no hay entrada de luz natural. Está muy bien arreglado, pero es como un cajón”, observa un alumno, que también prefiere mantener su identidad en reserva. En el Ministerio de Cultura porteño, en cambio, subrayan que ambos inmuebles tienen casi la misma superficie, y que el de Alsina tiene mayor accesibilidad y conectividad.

Años atrás, se habían barajado otras opciones, que finalmente fueron desechadas. Una fue Altos de Elorriaga, una casa edificada cerca de 1820 en Alsina y Defensa. La otra, el edificio del ex Padelai, en San Telmo, que hoy alberga la sede de la Comuna 1. Según Cultura de la Ciudad, Alsina será la sede definitiva.

SC

 

 

CEste fin de semana habrá abrazo al edificio en protesta por la medida. Se convocó para el viernes a las 18 y el sábado a las 13. “Recordaremos por siempre el silencio y la indiferencia de todas las personas que posibilitaron esta masacre patrimonial”, reza en redes la invitación a participar.

La nueva sede
La Escuela Taller del Casco Histórico llegó a Brasil y Paseo Colón en 2000. En julio de 2020 se mudó a la nueva sede. Poco después comenzaron a dictarse las clases en ese espacio, siempre de forma virtual. Recién a partir de este martes serán presenciales.

Tiene unos 120 alumnos, que cursan talleres de albañilería, yesería, lutería y ornamentación de fachadas, entre otros. Para ellos, el viejo edificio de Brasil y Paseo Colón es el más indicado para los oficios que aprenden: le entra luz por todas partes. Y es en sí mismo un bien único a restaurar.

“En la nueva sede tenemos medianera de ambos lados, no hay entrada de luz natural. Está muy bien arreglado, pero es como un cajón”, observa un alumno, que también prefiere mantener su identidad en reserva. En el Ministerio de Cultura porteño, en cambio, subrayan que ambos inmuebles tienen casi la misma superficie, y que el de Alsina tiene mayor accesibilidad y conectividad.

Años atrás, se habían barajado otras opciones, que finalmente fueron desechadas. Una fue Altos de Elorriaga, una casa edificada cerca de 1820 en Alsina y Defensa. La otra, el edificio del ex Padelai, en San Telmo, que hoy alberga la sede de la Comuna 1. Según Cultura de la Ciudad, Alsina será la sede definitiva.

 

PODÉS ACCEDER A ELLAS HACIENDO CLICK EN EL SIGUIENTE LINK 

 

LA PRESENTACIÓN OFICIAL DE LA SEGUNDA EDICIÓN EN UN MES DE MI ‘HISTORIA A CONTRAPELO DEL ARTE ARGENTINO’ ES ESTA…

 

YouTube video

 

MI CHARLA CON PIO TORROJA SOBRE FRAGMENTAR EL FUTURO DE YUK HUI

 

loveartnotpeople