La entrevista de March Mazzei de Revista Ñ a María Amalia ‘Marita’ García, la nueva curadora en jefe del MALBA, pone en evidencia dos cosas. En primer lugar, el lugar incómodo de esa institución como capitulo argentino del ethos modernista ‘internacional’ del MoMA en tanto higienizador de movimientos otrora políticos. A esta altura, y a pesar del lugar protagónico de Manifestación de Antonio Berni en ese museo, es muy dificil pensar al arte politico pudiendo ser contextualizado en ese museo. Yo creo que este es el gran desafío de cualquier curador del MALBA: poder pensar desde esa institucion el modo en el que el arte modifica politicamente la realidad aunque lo haga de manera no declarativa. En segundo lugar, las fotos de la curadora confirman lo que pensé cuando ví el video que le hiciera en su momento Gustavo Bruzzone y es que tiene que pensar mejor sus outfits. Ya no es más una investigadora becada sino que ahora tiene que proyectar una visión y tiene que empezar proyectando esa visión para ella misma.

 

 

Lo que se viene en el MALBA se puede resumir de la siguiente manera. Casi todas las muestras o, mejor dicho, todas, llegan llave en mano de otros museos. La primera es la de Barradas que llega del Museo de Artes Visuales de Montevideo y la segunda es la de Madalena Schwartz que viene directo del Instituto Moreira Salles. Ambas, importantes y necesarias pero pret-a-porter que no definen el perfil del MALBA mas que como receptor de cosas producidas en otros paises. Podría decirse que desde que Bulgheroni se hizo cargo de la Presidencia Honoraria hubo una transformación del MALBA en algo así como la Fundación PROA pero pretendiendo no serlo.

 

Respecto de Bulgheroni, algo a remarcar de la nota de March es el anuncio de una donación que acaba no siendo anunciada. Si la anuncian tienen que decir qué es. Salvo que estemos frente a la llegada de un Jackson Pollock de tres metros o algo por el estilo. Lo otro es la compra de una obra de veinticinco millones de dolares por parte de Costantini que ni siquiera dona a su propio museo pero que Marita García agradece (como posibilidad) de exhibir. a pesar de que quede en su colección privada. Todo esto es medio bizarro y hasta tilingo en términos de que lo que se está celebrando no son las obras en sí sino las compras posibles o futuras. Volviendo al tema del arte politico, el modo en el que Marita García se refiere a la muestra de Schwarz del Moreira Salles es o bien que no la entendió o que pretender reducirla a registros de vidas privadas. En esto recomiendo muy mucho la charla de Alejandra Uslenghi con el curador hace poco en una universidad norteamericana que fue publicada en este blog.

 

Finalmente, tengo que dedicarle un parrafo a las reflexiones de Garcia sobre su especialidad que es el modernismo cuya impronta, al menos a partir de su gestion, será temática y concretamente ‘vernácula’. Ojo con esto porque suena a más de lo mismo pero magnificando algunos elementos de las biografias de los artistas. Por ejemplo, el caso de Alberto Greco, ‘pionero de la performance, y su vínculo con el tango. A la vez que hacía incorporaciones vinculadas con la vanguardia internacional, su lectura del existencialismo finalmente era un existencialismo tanguero’, dice Marita. Si vamos a acuñar un título de tal impacto movimiento como ‘existencialismo tanguero’ vamos a tener que repensar varias cosas vinculadas a la melancolía, la homosexualidad, y la inmigración y poder justificarlas como vinculadas a Greco dentro de la muestra. Si esto no se da dentro de esas coordenadas, vamos a quedarnos simplemente con algunos acentos que lo único que hacen es darle angulo a lo que García se supone que sabe porque es especialista pero que no es suficiente para darle un perfil definido a su gestión. En lo del ‘modernismo vernáculo’ es como si ni ella supiera lo que quiere decir. Se necesita mucha más precisión académica para no caer ni en el elitismo del ‘modernismo que se baja de la torre de marfil para ensuciarse un poquito con cultura popular’ ni en el ‘modernismo que se traviste de tango para mercados extranjeros’. Ojo al piojo porque el MALBA como institución tiene bastante de esto último.

 

En resumen, todos estos anuncios siguen siendo imprecisos, contratados ‘llave en mano’ y acaban incorporando al MALBA dentro de una matriz de ‘modernismo internacional’ que ya lleva por lo menos diez años dando vuelta al mundo sin redundar en ninguna novedad. J A T

 

 

PODÉS ACCEDER A ELLAS HACIENDO CLICK EN EL SIGUIENTE LINK 

 

LA PRESENTACIÓN OFICIAL DE LA SEGUNDA EDICIÓN EN UN MES DE MI ‘HISTORIA A CONTRAPELO DEL ARTE ARGENTINO’ ES ESTA…

 

YouTube video

 

EN EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA, LA PAYADA LANP

 

loveartnotpeople