Hoy, la lectora Profe reaccionó ante mi critica situada del construccionismo identitario de Feda Baeza de la siguiente manera: ‘Entiendo seas autorreferencial, es tu blog. Pero no podes seguir sosteniendo que la movida en contra tuya por la que te sacaron un premio fue por una cuestión identitaria (porque sos gay o marron, etc)’ No sos marginal para nada. Y te pones en víctima, lo mismo que criticas en cierto feminismo. Seguramente publicaciones tuyas molestaron a algunos poderosos, pero lo que mas molestó fueron tus comentarios para nada humorísticos, sino con bastante mala leche contra gente que nada que ver (lectores que osaron criticarte, escritores adictos, laburantes como Silvana con un mal día que tuvo la mala suerte de atenderte en una bar y a la que filmaste e insultaste, etc). Ademas de hacer comentarios misóginos, gordofóbicos y transfóbicos (vos o tus comentaristas, lo que es lo mismo, ya que tenias la opción de borrarlos como si borras cuando te critican), comentarios que no eran “chistes” sino expresión de tus prejuicios y odios. Espero algún día lo reconozcas’.

Creo que hay que situar tanto mi comentario como la reacción de Profe para poder avanzar en el análisis ya que lo que para mí es ‘humorístico’ para ella es ‘mala leche’ y lo que para mí es ‘intervención cultural’ para ella es ‘discurso del odio’ y desde ese filtro parte todo su análisis de lo enunciado en el blog. Así Silvana de Starbucks no abusaba de su ‘poder’ para maltratar a mi amiga autista que no entendía la diferencia entre los diferentes café sino filmarla es insultarla; el carácter abierto de los comentarios del blog con poca (aunque alguna) censura son para ella habilitación de comentarios misoginos, gordofobicos y transfobicos de los que yo paso a ser automáticamente responsable y el escritor adicto maltratador de mujeres que utilizó narrativas personales dichas en el anonimato de Narcóticos Anonimos para escribir un libro es tambien automáticamente una víctima. Evidentemente, en el mundo de María Coll, ese es el nombre de guerra de Profe, el universo se estructura como el mundo mal intencionado de LANP y un universo de víctimas inocentes que no pueden reponerse a un epíteto o insulto aún participando como protagonistas públicos. Pero para esto tenemos que hablar del insulto y recordar que yo mismo he sido catalogado de sidoso y mi muerte ha sido deseada en este blog sin yo censurarlo.

Pero no se puede hacer crítica sin situarse. En mi crítica a Feda Baeza, necesité diferenciar mi originario lugar de subalterno en tanto hijo de pobre guaraní del del blanco privilegiado que se apropia de esa identidad para usarla como arma política mediante la que se blinda con más privilegio aún en su ya privilegiada posición. Esto no es menor porque desde la subalternidad, uno debe recurrir a estrategias más agresivas y menos ‘appropriate’ y ‘polite’ para ser escuchado. Esto bien lo sabe el movimiento feminista en el que las suffragettes en la primera ola, insultaban y ensuciaban a hombres en público para llamar la atención. En sentido estricto, el método de LANP es estrictamente feminista.

Pero insisto con situarnos. Puedo decir quién es Profe porque ella misma asistió como becada a un curso mío para una vez en el curso decirme que el nombre con el cual se había presentado no era el suyo porque ‘ni loca se presentaría con su verdadero nombre’. Esto me fue dicho con ochenta participantes a mi curso a metros de ella. Lo oscuro de su modo Mata Hari-esco me pareció un abuso de mi hospitalidad y mi confianza pero de entrada me manifestó su rechazo al modo en el que yo había hablado de un amigo escritor.  Como dije antes, su nombre (de guerra) es María Coll y para situarla, ella pertenece al mundo del arte y la literatura de clase media y media alta y es blanca y se confiesa amiga, al menos, de un escritor famoso a quien defiende con uñas y dientes. Esto debe decirse de entrada para situar su privilegio y su punto de vista que podría ser catalogado de fanático y resentido pero eso sería acusarla de lo que ella me acusa a mí.

Lo importante para los fines de este post que el argumento de María Coll es maniqueo en tanto construye una serie de oposiciones absolutas y al hacerlo, vacía de cualquier posibilidad de disenso politico real al blog, olvidándose de que su objetivo ha sido, desde su creación, poner en evidencia los mecanismos exclusionarios del privilegio blanco de los grupos de amigos que monopolizan no solo los modos de consagración sino también la distribución de recursos materiales y públicos, mayormente, estatales y cuando no, provenientes de un tipo de mecenazgo decimonónico y absolutamente patriarcal. Dicho de otro modo, cuando alguien (que ni siquiera fui yo) llamó (antes del Me Too, es decir, en otro contexto cultural) ‘gorda’ a un artista que basó su carrera en construir una relación afectiva con mecenas como Ama Amoedo o Alec Oxenford cuyos modelos de patronazgo corresponden a los criterios über-patriarcales del siglo XIX en donde principios como la familia y la herencia son presentados bajo el eufemismo de la diferencia; no deberíamos hablar, realmente, de discurso del odio sino de visibilización agresiva de practicas exclusionarias endogámicas mediante las cuales se perpetúa un sistema que excluye. Cuando desde el blog se señala que la directora de una de las Fundaciones de arte más importantes de la argentina lo es por ser amante del mecenas, se visibiliza un mecanismo exclusionario como nadie más lo ha hecho ni lo puede hacer en la cultura auto-represiva y disciplinante de la Post-Dictadura argentina.

Estructurar el mundo de la construcción de sentido en la oposición entre ‘discurso del odio’ y ‘discurso benéfico’ es una simplificación que descansa sobre la fantasía de que los miembros de ‘la mafia del amor’ son víctimas traumadas que no pueden reponerse a un epiteto o insulto en un debate público. Es como si los miembros de la mafia del amor, todos blancos y privilegiados, se hubieran blindado mediante la apelación a la crítica agresiva transformándola en ‘discurso del odio’. Si yo hubiera sido un blanco, miembro de la mafia del amor, mi intervención hubiera, posiblemente, sido considerada como mero exabruto como los de Gumier Maier o De Loof en Twitter o Facebook. Recordemos que Gumier me amenazó, envió toda una serie de epítetos racistas y nadie hizo mención a ‘discurso del odio’ sino que se lo avaló. Sergio de Loof hizo dos obras en donde escribe ‘Cañete Negro’. Por qué lo de De Loof es arte y Gumier es crítica y lo mío ‘discurso del odio’ suficiente como para retirar un premio ganado en buena ley? Bueno, en principio porque mi postura es contraria a esos grupos y también, posiblemente, porque mi orígen social es diferente y cómo Coll dice, a partir del esfuerzo y la inteligencia di vuelta esos orígenes y evité perpetuar mi postura ‘marginal’. Lejos de victimizarme eso es empoderarme. En esto Coll se equivoca y mucho. Además estoy convencido de que el modo en el que fui tratado por Mari Carmen Ramirez y el Museo de Houston fue racista. No hubieran tratado a un ciudadano norteamericano o a un miembro blanco latinoamericano del board de esa forma, jamás. Una institución seria jamás se hubiera plegado a semejante movida pero demostró ser corrupta y llevó ese momento como un herida de honor que me constituye como intelectual.

Lo que se puede contra-argumentar, sin embargo, a lo por mí aquí planteado es que no era necesario ser tan agresivo o habilitar insultos de foristas y comentaristas. Frente a esto insisto en que lo periférica de mi posición exigía y exige la capacidad publicitaria de tomar la palabra y ser escuchado. Cómo iba a ser escuchado si usaba los modos del discurso dominante y no adscribía a los términos de privilegio dominante a los que adscribe militantemente María Coll por pertenencia de clase y de raza?. Es como si al subalterno se le sacaran todos los accesos a la apropiación de una voz para habilitarlo solo en casos totalmente controlados y excepcionales en donde esa subalternidad deviene un producto inerte del mercado. El resto es demonizado como odio precisamente porque no proviene ni confirma ese privilegio. No te equivoques, María Coll, yo ni me victimizo ni me considero marginal porque di, espectacularmente, vuelta mis condiciones de origen y eso es lo que molesta. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES CON JORGE PORCEL JR.

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