Conocí a Ginette Reynal en los grupos de recuperación de Buenos Aires y la mina es un encanto. A los 61 años, está preciosa y la vida la encuentra en un buen momento. Todo esto es positivo y me alegro por ella. El problema de ser un personaje publico y mucho mas de ser publico por ser una ex modelo, drogadicta en recuperacion que para colmo pertenece a la familia Blaquier (la rama pobre) en donde la adicción corre en el ADN es que de elegir seguir vigente a los 61 años y por más linda que esté; el tema casi excluyente de cualquier participación pública será el pasado de drogas y su recuperación. Al respecto debo decir que me gusta cómo habla Ginette de la misma. Lejos de colocarse en el lugar de gurú, su posicionamiento es simplemente el de indicar con su largo dedo indice el impacto que tiene la adicción en la familia (y de eso, ella puede hablar) y de cómo Narcoticos Anónimos puede ayudar. Habiendo dicho esto, me desagradan profundamente las personalidades publicas que hacen de su recuperacion a la adiccion su nueva carrera. Veo eso como un sintoma de debilidad y fracaso y no de fortaleza. Me refiero a Gaston Pauls. Si tenes algo que decir, escribilo pero no pontifiques usando lo que ni siquiera entendes (por no ser un profesional) como salvavidas a modo de contenido mediatico. Eso me parece deshonesto y propio de gente sin talento.

En la nota que Clarin le acaba de hacer, Ginette navega con cuidado esas tormentosas aguas del narcisismo del recuperado para hablar de trabajar y ahi deja bien claro que es una Blaquier y si algo no le gusta a las Blaquier es laburar. Segun ella, participar como panelista en la TV (qué otra cosa va a hacer sino es ni actriz ni profesional de nada) es una perdida de su tiempo porque ‘la obliga a estar informada’ y si algo ella se propuso es no estarlo. Como buen miembro de la clase ‘alta’ argentina, Ginette transforma al conocimiento en un desvalor, lo que en el caso de ella, aparece como filtrado por cierta pátina New Age. No saber para ‘no contaminarse de la mierda del mundo’. Esto puede sonar muy purificante en abstracto pero viniendo de una mujer blanca de la clase privilegiada argentina historicamente comprometida con la violación. de los derechos humanos para la perpetuación del orden conservador, es un intento de transformar su irresponsable negación de lo que le pasa al otro (al que necesita y tiene hambre) en virtud. Esto no está bien ni siquiera obedece a los principios éticos que ella misma promueva para la recuperación de las drogas. Entre su discreto solipsismo narcisista y su irresponsabilidad social hay un abismo que ni siquiera se plantea como un problema y que, desde ya, es un problema si intentar convertirse en una artista. Es aqui donde debemos pasar a su supuesta nueva profesion que, segun confiensa, es una pasion que le viene ‘de chica’ pero que, en realidad, es el resultado de algunas clases tomadas por Zoom durnate la pandemia. Sus cuadros son manchas y la relacion entre la pintura de manchas y el tipo de señora bien que aburrida porque el marido le mete los cuernos y los hijos no le dan bola es directa por la sencilla razon de que estas mujeres no tienen absolutamente nada que decir. Si no hay nada que decir, la mancha y la supuesta expresión de una ‘interioridad espiritual madura’ a traves del color deviene en un misterio que se devela en la performance de la mirada entre el espectador y la pintura. Todo esto es bollocks y yo le aconsejaria que ya que superó la adicción a las drogas, pasar ahora a trabajar con ayuda profesional en su aversión Blaqueriana por el trabajo y por el involucramiento solidario con el prójimo. Menos fotito haciéndose la espléndida y más tiempo al servicio de los otros. Si no, que se calle la boda y no se haga la interesada en cosas de las que no tiene la menor idea como ‘la psicología, la filosofía y los viajes’.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA NO ES CON JORGE PORCEL JR. SINO QUE ANALIZA SU INTERVENCIÓN COMO UN SINTOMA DE LA CULTURA POSDICTATORIAL ARGENTINA

loveartnotpeople