Vale decir que tanto ella como Gumier mintieron al decir que tenían la firma para permitir la reproducción de imágenes de la obra de Omar Schiliro quien no tiene herederos. El Juez Bruzzone fue el primero que puso el grito en el cielo al enterarse afirmando esto y tras eso consulté a dos abogados de propiedad intelectual y todos acordaron que lo de Paola Vega es delito, al no aclarar que no le corresponde a ella ese derecho. Hoy mismo podría iniciarle un juicio y se lo gano, tras los audios difamatorios que dejó a mi asistente mintiendo sobre sus derechos sobre la hora de Schiliro. Un ser muy menor que aprovechó de la vulnerabilidad de Gumier para sentirse ‘la salvadora’ y ‘la amiga’.

 

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA NO ES CON JORGE PORCEL JR. SINO QUE ANALIZA SU INTERVENCIÓN COMO UN SINTOMA DE LA CULTURA POSDICTATORIAL ARGENTINA