Otra de las grandes figuras que nos dejaron en las últimas semanas es un verdadero grande. Me refiero al compositor y libretista de musicales norteamericano, Stephen Sondheim quien ocupa un lugar único en la historia del teatro musical y este blog no sería lo que pretender ser sin una referencia a su enorme legado en tanto (y convengamos que nunca usé en esta plataforma esta palabra…) ‘genio’ del siglo XX. Puede decirse que Sondheim escribió musicales para gente a la que no le gustan los musicales, dándole una pátina urbana a lo folk y logrando un tipo de celebridad basada en su ‘popular falta de popularidad’. 

En sus comienzos, trabajó al lado de Oscar Hammerstein, un amigo de su familia y luego fue estudiante del discípulo de Schoenberg, Milton Babbit, autor de un musical bizarro como Fabulous Voyage (1947).  Esta conflación de Hammerstein y la atonalidad vienesa dió como resultado el tipo de formación que le permitió a un compositor empujar la forma hacia los lugares a los que lo hizo. 

Sondheim es tal vez más popularmente conocido por un trabajo de sus comienzos en el que sólo escribió la letra y, ni más ni menos, que al lado de Leonard Bernstein, quien se hizo cargo de la música. Me refiero a West Side Story (1957) que acabo de ver en su versión culture wars dirigida por Stephen Spielberg y que reseñaré mañana. Su otro gran éxito en materia de popularidad fue Into the Woods (1987). Pero entre el uno y el otro hay una seguidilla de maravillas como Follies (1971), A Little Night Music (1973), Pacific Overtures (1976), Sweeney Todd (1979) y Merrily We Roll Along (1981) hasta llegar a su obra maestra indiscutible y la canción incluída en ella que, según entiendo, es un antes y despues en la historia del teatro musical. Me refiero, obviamente a Sunday in the Park with George (1984) y su mega-canción (para todo aquel que quiere entender de qué viene el arte) que es ‘Finishing the Hat’. A aquellos que saben de lo que hablo, seguramente los sorprendí con la elección de la canción pero déjenme explicarme mejor.  

Sunday comenzó como una obra abierta que Sondheim se proponía perfeccionar con la iteración de las performances. Algunos de sus elementos centrales no estuvieron ahí hasta mucho despues. Lapine y él sabían que querían hacer un musical basado en el puntillismo de Seurat en su célebre pintura La Grande Jatte que, al momento de la composición de las canciones, cumplía casi 100 años. Homenajes a esta pintura hubo y muchos. Se compusieron canciones dedicadas  a algunos de su personajes e incluso el comienzo de ‘Las Noches de Gaviria’ de Fellini comienza con una alusión. Sin embargo, nunca se había hecho una obra basada en la pintura de Seurat como totalidad. 

En una entrevista que vi hace unos años, Sondheim contaba que en una escena George aparece con problemas para comunicarse afectivamente con su madre  y para él esas son las escenas que vale la pena musicalizar porque, en sus palabras: ‘Para mí las escenas que necesitan ser musicalizadas son aquellas donde las emociones rebalsan la comprensión de todos los involucrados’. Para él, la música encuentra, de algun modo, un camino para que las emociones se expliquen solas. Pero Sondheim dijo varias veces que su propia relación con su madre fue traumática y de hecho no quiso ir a su funeral. Muchos creen que ella fue la inspiración de la banal Foxy de Company, en especial cuando canta ‘The Ladies Who Lunch’. Pero la clave de un genio de este tipo radica en su proceso creativo porque en ese proceso abierto que fue la composición de Sunday in the Park With George Sondheim le pidió a Mandy Patinkin, uno de su cantantes estrella, quien tampoco había tenido una buena relación con su madre; que lo ayudara. Al cabo de unos días,  transformó ese (des)encuentro en el que ninguno de los dos pudo decir nada de lo que significa vincularse con su madre en algo lírico. La canción trata al amor solo pudiendo ser comunicado poéticamente a través del desencuentro. Esta es la clave de Sunday in the Park With George.

Otro ejemplo es el de esa maravilla que es ‘Finishing the Hat’, la que creo es su canción artísticamente más lograda. Lo difícil de esta canción es que es cantada por George (Seurat) mientras trata de sopesar aquello que un artista debe sacrificar por amor el arte y los amores de su vida. La canción es una teología del arte y aquel que se permita entenderla, entenderá todo (letra y canción abajo). En ella, toma un objeto (‘el sombrero’) para desarmarlo desde lo que realmente significa ser un artista de carne y hueso. Creo que pocos entendieron, en la historia de la humanidad, la relacion entre arte, cuerpo y futuro como Sondheim allí. Todo es destilado a un nivel de simplicidad y de omisión que lo dice todo. Creo que está al nivel de Shakespeare o Calderón. Un grande de verdad. 

Esta es la obra maestra… ‘Finishing the Hat’… escuchar con lyrics

[[George]]
Mademoiselles…
You and me, pal…
Second bottle…
Ah, she looks for me…
Bonnet flapping…
Yapping…
Ruff!…
Chicken…
Pastry…
Yes, she looks for me-good.
Let her look for me to tell me why she left me-
As I always knew she would.
I had thought she understood.
They have never understood,
And no reason that they should.
But if anybody could…
Finishing the hat,
How you have to finish the hat.
How you watch the rest of the world
From a window
While you finish the hat.
Mapping out a sky.
What you feel like, planning a sky.
What you feel when voices that come
Through the window
Go
Until they distance and die,
Until there’s nothing but sky
And how you’re always turning back too late
From the grass or the stick
Or the dog or the light,
How the kind of woman willing to wait’s
Not the kind that you want to find waiting
To return you to the night,
Dizzy from the height,
Coming from the hat,
Studying the hat,
Entering the world of the hat,
Reaching through the world of the hat
Like a window,
Back to this one from that.
Studying a face,
Stepping back to look at a face
Leaves a little space in the way like a window,
But to see-
It’s the only way to see.
And when the woman that you wanted goes,
You can say to yourself, “Well, I give what I give.”
But the women who won’t wait for you knows
That, however you live,
There’s a part of you always standing by,
Mapping out the sky,
Finishing a hat…
Starting on a hat..
Finishing a hat…
Look, I made a hat…
Where there never was a hat

 

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA NO ES CON JORGE PORCEL JR. SINO QUE ANALIZA SU INTERVENCIÓN COMO UN SINTOMA DE LA CULTURA POSDICTATORIAL ARGENTINA

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