ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LORDOPSIQUIATRICO

Diste en el clavo con lo queer y la falta de crítica, anoche por tu post de Gumier Maier leí Blackout de María Moreno y nuestro abasto era casi el low east side de Manhattan.

Ese Abasto de Luca y Batato es como un retén entre la afluencia de Barrio Norte y la cuasi marginalidad cosmopolita de once. Un barrio con conventillos disfrazados de departamentos, almacenes vendiendo ginebra y vino suelto….la prostituta de ‘There she goes again’ de VU podría ser cualquiera de las trans o prostitutas que se alojan en sus pensiones.

La hueca de Laura Ramos (otra supuesta viuda de Batato) te celebra que después de actuar en el parakultural Batato se prostituia en el Abasto.

Eso no tiene nada de positivo, en esa época prostituirse era una ruleta rusa de SIDA, homofobia y violencia policial, el que lo hacía era porque estaba muy necesitado. Justamente como Lou Reed, los problemas queer de Batato eran más existenciales, tratar de traer un plato de comida a la mesa.

No fueron conquistas queer, fueron medidas de supervivencia en una época muy mala para ser gay, dejen de mirar el pasado con el lente del presente.

MI REACCIÓN

Estoy totalmente de acuerdo con la energía y la dirección de tu crítica y de algún modo, mi critica a TODO el mundo de estudios queer en la Argentina es que confunde ‘queer’ con ’emancipación’. Uno de los hombres más próximos a Hitler era gay. Medina Flores es gay. Michele Coldoni o todos los gays que se transforman en un accesorio para entretener a la señora cuyo marido sale con minas mas jóvenes o con prostitutas. Queer como métodologia es emancipadora pero no como identidad.

Ahora bien, respecto a Laura Ramos. Llegué a su libro (‘Buenos Aires Me Mata’) con muchas expectativas y siendo un estudioso (al menos, de Batato), lo que ella cuenta es una ficcionalización. Es cierto que Batato se prostituyó. Yo tambien. Es cierto que Batato trabajó en el Parakultural. Yo no. ahora bien, Batato no se iba a prostituirse tras trabajar en el Parakultural. A esa altura ya era demasiado conocido y le iba bien. No necesitaba guita de esa manera.

En lo que estoy en desacuerdo con vos es en que esas dos opciones sean las únicas. Prostituirse como intervención performativa queer emancipada en el espacio publico o prostituirse para comer. Te olvidas de algo fundamental que tiene que ver con el daño y el estigma de ser gay con HIV en los 80s que es la pulsión de muerte y la vergüenza internalizada. Uno tiene que ver la vida de Batato no como una foto sino como una película. El evoluciona de la culpa y la pulsion de muerte al Parakultural. Como yo evoluciono de los comienzos de este blog a despedir a Gumier como un amigo.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA CUESTIONA LA DECISIÓN DE FRANCISCO LEMUS EN Ñ DE ATRIBUIRLE INICIATIVA (ARTÍSTICA?) A LA DECISIÓN DE UN ADICTO COMO JORGE GUMIER MAIER DE DEJARSE MORIR