LANP no puede dejar pasar el año sin reseñar las dos maravillosas muestras de Carlos Alonso que han venido teniendo lugar a lo largo de este fin de año. En este post, me voy a dedicar a la primera que es ‘Dante x Alonso’ en la que el pintor ‘homenajea’ (atención con las comillas) al autor de la Divina Comedia a siete siglos de su muerte. Son 47 trabajos en papel, que van de dibujos, collages, grabados, acuarelas y tintas y que abarcan dos momentos específicos de su carrera: el primero, a fines de la década del sesenta en Italia y el segundo, del 2000 al 2009. Marcar los dos momentos con suma claridad es fundamental para el análisis. Sin embargo, existe una linea de continuidad en un argumento que más tiene que ver con la complicidad entre el arte de élite y la barbarie humana que con su denuncia. Mi hipótesis es que Alonso va a Italia no para ponerse a los pies de la gran tradición del arte sino, muy por el contrario, para marcar cómo la institución artístico ha sido y es cómplice de las mayores atrocidades cometidas por los seres humanos. En sus viajes, Alonso invierte el dictum Sarmientino quien en su Facundo asocia a la ‘civilización’ con la Europa blanca y a la ‘barbarie’ con el interior morocho que, dicho sea de paso, es donde, desde entonces, este pintor se ha recluído. 

El curador de la muestra en cuestión no parece estar de acuerdo con mi lectura. El querido Andrés Duprat posa su mirada en el modo en el que Alonso acerca la alta cultura universal a la realidad de la violación de los derechos humanos en mano del imperialismo (norteamericano) y del Holocausto Nazi; a los que iguala. Duprat supone que Alonso coloca al Dante como testigo de situaciones críticas (desde el panteón de ‘los grandes hombres’ de la historia de la cultura universal) pero me pregunto si Alonso realmente coloca al Dante como testigo ‘horrorizado’ o si su ubicuidad y deformación (ya que ese es el modo en el que evidencia visual nos muestra que Alonso trata su figura) no son, más bien, un modo de cuestionar, a través de unos de sus īconos, el lugar de la alta cultura mientras estas atrocidades son cometidas. En otras palabras, mientras Duprat plantea que Alonso usa lo más elevado que, supuestamente, dió la humanidad para expresar lo horrorizada que está la ‘verdadera’ cultura por las aberraciones de los hombres, sobretodo, en los primeros sesenta años del siglo; yo creo que, por el contrario, Alonso pone en evidencia la complicidad de esa alta cultura con los opresores. Una de sus pinturas (pastel sobre papel), ‘Sin título’ del 20034 pone esto aún más en evidencia al caricaturizar dicha ubicuidad pero esto quedará más claro si lo explico a través de una novela de Bolaño que hoy debatí con el escritor chileno Oscar Contardo y a la que pueden acceder en el podcast de esta semana. 

En la escena de Maria Casales en ‘Nocturno de Chile’ del chileno Roberto Bolaños, se representa una soirée en una mansión de Santiago cuyos dueños, un matrimonio amante del arte, reúne a lo más granado de las artes del país mientras en su sótano, la DINA tortura gente y los gritos de dolor son tapados por la música clásica que se tocaba en la superficie. El mito de Apollo y Marsias, nunca mejor adaptado a la realidad latinoamericana. Es en esta tradición en la que, según entiendo, se tiene que incluir a Alonso. 

Duprat hace bien en diferenciar las obras del 60 de las del 2000, sin embargo, la voluntad de recurrir al artistas más excelso (con Petrarca) lo posiciona respecto a un canon en el que Alonso no se refugia sino que, muy por el contrario, lo pone en cuestión. Esto es algo que repite a lo largo de su carrera, en sus referencias a otros grandes artistas a los que pone en tensión. Desde este punto de vista, podríamos diferenciar el modo en el que trata a los pintores (Velazquez, Manet, Rembrandt) y el modo que trata al Dante; casi como cómplice de un estado de cosas que no lo deja exento de responsabilidad. Esta es la operación ‘decolonial’ que me interesa de Alonso. El no va a Italia a ‘homenajear’ (como dice Duprat) sino que va a deconstruir un canon que es usado por el imperio para violentar vidas y es precisamente por eso, que sus reiteradas versiones del Dante no son otra cosa que deformaciones. La evidencia visual, al menos, muestra eso. 

 

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES CON OSCAR CONTARDO Y DISCUTIMOS EL SIGNIFICADO REAL DEL TRIUNFO DEL MILENNIAL BORIÇ EN CHILE

SI NO LO LEISTE NI LO REGALASTE PARA NAVIDAD, NO ENTENDÉS NADA… HOY, ESTANCIA LA PAZ (ASCOCHINGA)

 

 

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