ESTO FUE ESCRITO POR EL CHE DE LOS GAYS:

Hoy es mi cumpleaños. Nací el 13 de febrero de 1969 en el Hospital Paula Jara Quemada. De guaguita viví en la población Barrancas de Pudahuel y luego emigré a El Cortijo de Conchalí. Desde aquí, calle Catalina de los Ríos, recuerdo mi único cumpleaños fotografiado. Estamos en casa con mis padres y vecinos. Yo de gorro amarillo y mi hermano de naranja. Nos celebraban juntos, aunque él nació en otro mes, un año antes que yo. Sospecho que la foto corresponde al cumpleaños de mi hermano, “el hijo preferido”, como le digo -y reprocho- hasta el día de hoy. No recuerdo otros cumpleaños de niño. Si no fuera por esta vieja foto creería que nunca hubo fiesta. Ya de adulto, me asumí, liberé y organicé celebraciones en desaparecido bar Vox Populi de Bellavista. Así y todo, no me gustan los cumpleaños, mucho menos apagar velas y escuchar ese horroroso “cumpleaños feliz”. Solo deseo los deseos. De niño deseaba no sufrir más lo que ahora llaman “bullying” por ser un niño distinto, otro, “amanerado”, “maricón”, como me gritaban en la calle, aprendiendo poco a poco a refugiarme en mi soledad y construyendo un “cuarto propio”, como decía Virginia Woolf. Y aquí estamos, cumpliendo 53, recordando aquel ayer y añorando a mi abuelita que el 11 de febrero habría cumplido 93. Somos acurianos con ella y juntos celebrábamos nuestros cumpleaños. Desde su partida que mi cuarto propio es mucho más propio, extrañándola cada día y cada noche, pensando en ella y en qué habría sido de su salud en tiempos de pandemia. Me hace falta su querer, sus risas, sus besos. Y seguimos, recordando y (sobre)viviendo, mirando el horizonte, porfiadamente, buscando el sentido de nuestro permanecer. Ya muchos amores han partido y otros partirán después que yo. Por todo eso valoro y agradezco los bellos saludos y sinceros afectos. Especialmente ahora cuando el acomodo, la incomprensión e intolerancia política se apoderan de nuestros entornos. Son días donde pensar distinto es castigado. Hoy celebro ese desafío, esa fuerza siempreviva, ese ímpetu rebelde que me heredó mi amada e inolvidable abuelita Luzmira Monsalvez Alarcón Paillalef que desde el cielo de Puerto Domínguez mira e ilumina mi loco transitar 🌻